Messi se aleja de Barcelona

La marca Barcelona ya no está de moda por culpa de Colau y Puigdemont. Se van los turistas, se van las empresas, se van los bancos y los fondos financieros, la Agencia del Medicamento de la UE se instala en Amsterdam, se fue Neymar, se irá Messi y puede que Shakira que está a punto de romper con Piqué.

El caso de la posible marcha de Messi de Barça hacia el Manchester City de Guardiola y con los bolsillos llenos de dinero es sin duda la bomba atómica de relojería que, tic, tac, tic, tac, amenaza con explotar en el corazón del desafío independentista catalán, al que le crecen los enanos por todas las esquinas.

Ayer Messi no jugó el primer tiempo del partido de Champions frente a la Juve por ‘motivos técnicos’, lo que quiere decir por desavenencias serias entre Messi y el Club. Porque la excusa dada de ofrecerle un descanso en Champions para poder reservarlo para la Liga no es serio para quien lucha por ser el goleador de la temporada y la Champions.

Por ello los rumores sobre su fuga a Manchester se dispararon mientras la inquietud crece en el Nou Camp y entre los socios y seguidores del Barça. Y por supuesto en el independentismo catalán que implicó al Club, de la mano de Bartomeu, en la declaración de la independencia unilateral.

Y si en las elecciones del 21-D los secesionistas -que ahora dicen que ya no quieren la DUI- vuelven a ganar, pues entonces Messi se marchará porque la seguridad jurídica de sus contratos se tambaleará y habrá riesgo de salida del Barça de la Liga española y de la Champions. Y la tensión permanente en las calles de Barcelona y todo eso son muchas cosas para un argentino que sabe que la madre patria de su país es España y no Cataluña.

La súper bomba atómica sería que Messi acabara vestido de blanco en el Real Madrid, aunque no parece que este sea el destino inicial del argentino. Además ¿no se ha ido Puigdemont a Bruselas? Pues Messi se puede ir con más motivos al Manchester City del Reino Unido, donde los impuestos son menores que los de España.

Y lo peor no es que se vayan Neymar y Messi, lo peor es que no habrá más jugadores estrella que quieran ir al Barcelona (como se vio con Mbappe que prefirió ir al París Saint Germain) porque saben que la capital catalana es un nido de continuos conflictos y con alto riesgo de inseguridad jurídica y social. O sea que buena la han hecho Junqueras y Puigdemont con sus disparates y locuras que han llegado hasta el césped del Camp Nou.