El ‘chino’ González y la cuerda de presos

Ahora que está caliente el banquillo de la Audiencia Nacional, de donde salían directos a la cárcel los golpistas catalanes que capitanea Junqueras, el fiscal anti corrupción que depende del ministro de Justicia, Catalá, acaba de regalar al expresidente de Madrid Ignacio González -conocido como ‘el chino’ de la coleta blanca- la libertad bajo fianza de 400.000 €. Lo que es calderilla para los colegas de este golfo y amigo del ministro Catalá.

O sea, una salida acordada porque todo apunta a que el chino González estaba perdiendo los nervios en prisión y amenazaba con tirar de la manta de la financiación ilegal del PP de Madrid, de lo que algo sabrá la condesa de Bombay, Esperanza Aguirre que tiempo lleva callada.

El caso es que alguien apretó en La Moncloa el botón que abre las puertas de Alcalá Meco, y el chino se escapó para festejar La Navidad, mientras que su colega Paco Granados continúa en el trullo de Estremera en compañía de Junqueras y sus ‘siete enanitos’, que se veían ensayando villancicos: ‘Hacia Belén va una burra, ring, ring…’.

Y claro algunos en Barcelona dirán: Rajoy suelta, como si de Barrabás se tratara, al chino González y manda al monte Calvario al ex Gobierno catalán, que ya veremos si sigue en la cárcel, porque parece que Catalá también ha preparado una suelta de presos en el Tribunal Supremo aprovechando la visita de Forcadell.

Y, hablando de presos notorios, a no perder de vista la entrada en prisión del comisario Villarejo, acusado de organización criminal y blanqueo de capitales, gracias a una denuncia ‘misteriosa’ que llegó a la Audiencia Nacional. Y no es que nos sorprenda lo de Villarejo, pero tampoco podemos olvidar que el general Sanz Roldán, el gran jefe de los espías del CNI dijo no hace mucho a propósito de Villarejo: ‘cuando alguien le echa un órdago el CNI lo acepta’. Es decir, verde y con asas, ¡un cubo!

Y mucho cuidado con el patio porque está resbaladizo. Hasta tal punto que íbamos a sacar un día de estos el último vuelo rasante del Informe Pelícano, pero Pepe Oneto nos ha dicho que no está el horno para bollos, y que mejor lo dejamos para después de Reyes Magos.

No vaya a ser que salte por los aires otro festejo de Javier López Madrid, el ‘compi yogui’, y la cosa acabe conectando con la lista de ilustres ejecutivos españoles que corrieron este pasado fin de semana el maratón de Nueva York, y que están encantados y se creen héroes como Hermés el de los pies alados.

Por cierto y, hablando de golfos como el chino González, conviene recordar para que quede constancia que los papás de Pujol, Mas y Trías eran unos golfos defraudadores y sus hijos -dos ex presidentes de la Generalitat y un ex alcalde de Barcelona- lo sabían y se beneficiaron de ello. Y alguno como Jordi Pujol amplió el negocio y montó un convento financiero donde Marta Ferrusola ejercía como la madre superiora.

En esto de la corrupción no hay fronteras ni partido (salvo los nuevos) que se escape, porque el juicio de los ERE del PSOE comienza el 13 de diciembre en Sevilla con Chaves y Griñán en el banquillo, y ambos no precisamente a las órdenes de Zinedine Zidane.