Puigdemont piensa reaparecer el 19-D

‘Cada uno en su casa y Dios en la de todos’, el dicho popular encaja en la ruptura de la unidad electoral de ERC con PDeCAT, una vez que el preso Junqueras ha decidido romper con el prófugo Puigdemont y dinamitar la coalición de ‘Juntos por el sí’, una vez que ERC considera que ellos serán la primera fuerza política con más escaños que PDeCAT cómo lo anuncian las encuestas sobre los comicios del 21-D.

Elecciones en las que los secesionistas estudian boicotear los debates mientras Puigdemont medita aparecer el día 19-D en el mitin de cierre de la campaña electoral del PDeCAT para luego ser detenido y entrar en prisión en pos de un último golpe de efecto electoral.

Pero de momento ERC no quiere coalición con el PDeCAT porque está claro que Junqueras no olvida que el jueves 26 de octubre  Puigdemont estuvo a punto de convocar elecciones (Rufián lo llamó ‘Judas’) y en ERC se subraya que Puigdemont sigue huido y en libertad mientras sus compañeros están  en prisión.

Lo que impide a Junqueras hacer campaña electoral mientras Puigdemont   la hace desde Bruselas, ayer con los alcaldes secesionistas o por la radio. Además la ausencia de Junqueras deja a ERC en manos de Tardá o Rufián, que no son los mejores dirigentes de este partido, aunque resulta lógico que Junqueras encabece la lista electoral de ERC por Barcelona.

Algo que hubiera sido imposible de mantenerse la alianza electoral con el PDeCAT porque este partido habría exigido el liderazgo de Puigdemont. El que puede quedar desacreditado personal y políticamente si su partido el 21-D queda en el cuarto lugar después de ERC, C’s y PDeCAT, lo que daría a Puigdemont -si para entonces sigue de prófugo- el título de perdedor.

De ahí que, conociendo la afición de este personaje a los números de circo, ya hay quien vaticina que Puigdemont regresará a Barcelona para asistir al mitin de cierre de la campaña electoral el 19 de diciembre y, si la policía lo captura, ser detenido ese mismo día para acabar en prisión y empatar así la situación carcelaria con Junqueras, dando un impulso electoral de última hora al PDeCAT. Y no digamos si Puigdemont aparece, saluda y se vuelve a escapar por una alcantarilla como en ‘El tercer hombre’ dejando en el mayor de los ridículos a la policía nacional.

En todo caso, antes de confirmarse el plan de regreso de Puigdemont a España como último conejo que sale de la chistera del circo secesionista catalán veremos otros bonitos espectáculos. Como las sillas vacías de ERC y PDeCAT en los debates televisados electorales, cuestión que está en estudio por parte de los equipos electorales de los partidos secesionistas.

Lo que, de producirse, podría dejar solos en él escenario a Arrimadas, Iceta y Albiol, porque es probable que los representantes de la CUP y En Comú Podem, Gabriel y Domenech, también se ausenten del debate. Porque hay políticos presos por delinquir y políticos tontos por presumir, como suele ser el caso de Iglesias que anda resbalando hacia abajo en todas las encuestas del país.

En todo caso pasen y vean el circo de tres pistas del secesionismo catalán: la pista central de Barcelona, la lateral derecha en Bruselas y la lateral de la izquierda en cárcel de Estremera, cerca de Madrid.