Los Intocables

El prófugo Puigdemont sigue escondido en Bruselas mientras buena parte de su gobierno ‘interior’ acaba de ingresar en la prisión de Estremera (donde habita el ínclito Paco Granados el de las corrupciones púnicas) y la parte femenina en Alcalá Meco. De manera que ‘los intocables’ de Puigdemont ya no lo son tanto porque se los han llevado en unas ‘lecheras’ de la Guardia Civil.

Y, hoy, por fin dormirán como angelitos lejos del infernal ruido de Barcelona donde un día sí y el otro también hay manifestaciones, butifarradas, líos y caceroladas por doquier mientras en las cárceles de Madrid impera un serio y obligado silencio a partir de las diez.

Bueno ellos se lo han buscado, conocían los delitos de rebelión, sedición y malversación y pensaron que nadie en España se atrevería con ellos pero ocurrió, después de declarar la independencia. Y en el trullo están y vamos a ver hasta cuándo, aunque probablemente los meterán a todos en las listas electorales del 21-C a ver si con ello los pueden aforar. Pero en ese caso se les abrirá la vía del Tribunal Supremo y entonces vuelta a empezar.

Lo más asombroso es lo del prófugo Puigdemont que sigue huido y ayer reapareció en su TV3 exigiendo, desde su escondite, la liberación de los encarcelados y diciendo que todo esto ya no es un problema de España sino internacional. Se cree Puigdemont, cada vez más patético, que el mundo entero está pendiente de él y de la banda del golpe de Estado catalán, pero no es verdad.

Un Puigdemont que ve a sus compañeros en la cárcel y que no tiene lo que hay que tener para venir a Madrid y decirle a la juez Carmen Lamela de la Audiencia Nacional eso de ‘ja soc aquí’. Y luego añadir: ‘soy el jefe de esta organización golpista y criminal que declaró la independencia de Cataluña para romper la unidad nacional’.

Y piensan algunos desesperados secesionistas que lo de encarcelar a los consejeros del prófugo Puigdemont los favorecerá a todos ellos durante las elecciones autonómicas del 21-D, pero no es verdad. En esos comicios lo único que va a quitar o dar votos es la situación económica del país. La fuga de empresas, la caída del turismo -a más manifestaciones menos turistas-, los bares, restaurantes, hoteles y tiendas con pocos clientes, la subida del paro, la ausencia de inversiones extranjeras y la marcha de los bancos.

Estos son los principales argumentos electorales del pueblo catalán. Y ¿quién ha provocado esta ruina? Pues muy sencillo, el preso Junqueras y el prófugo Puigdemont. Y ya sabemos dónde está el primero y dónde estará muy pronto el otro, pues los dos juntos en Estremera en cuanto funcione y se ponga en marcha la euroorden para captura y extradición de Puigdemont.