La insufrible tragicomedia catalana

Carles Puigdemont no es ni mucho menos el Dr. Richard Kimble de la serie televisiva de ‘El Fugitivo’ sino un pillo de la política que ha destrozado y arruinado Cataluña en sólo dos meses y luego se ha dado a la fuga porque tiene a la juez Carmen Lamela de la Audiencia Nacional en los talones.

Porque Puigdemont sabe que, como lo pillen y lo lleven a la juez y ya visto su ensayo de fuga a Bruselas, pasará directamente de los calabozos de la Audiencia Nacional de Madrid a una celda de la cárcel de Soto del Real. El lugar donde probablemente tendrá que oír de reiterada manera el pasodoble ‘Que viva España’ de Manolo Escobar, sintonía muy querida por el colectivo de habitantes del citado ‘trullo’ madrileño.

Naturalmente eso será así si Mortadelo y Filemón siguen a Puigdemont una vez que el CNI continúa cazando moscas porque los chicos y las chicas del general Sanz Roldán, del que se dice que despacha con la sabia María Pico (la ‘matahari’ de Aranda de Duero) en Moncloa, no están muy atentos a las correrías de Puigdemont.

El que el sábado estaba en Gerona, este martes en Bruselas y ahora y, aunque algunos de sus ex consejeros han regresado a Barcelona, Puigdemont mantiene su fuga. La que en cualquier momento se puede reanudar con rumbo hacia las islas Seychelles para descansar en tan hermoso paraíso terrenal. En todo caso el jueves día 2 de esta semana Puigdemont deberá estar en Madrid para que le tome declaración la juez Carmen Lamela en la Audiencia Nacional.

Lo buscan por aquí, lo buscan por allá como si fuera la mismísima Pimpinela Escarlata, aunque en realidad y como dice Frank de la Jungla Puigdemont es un imbécil al que le han puesto una fregona en la cabeza. Y que trae de cabeza -valga la redundancia- a todo el país catalán que ha dejado asolado y asombrado con la fuga rocambolesca del expresidente, el que encantado parece con su fama internacional.

Ahora bien, lo que no sabemos es quién les está pagando y con qué dinero todos estos viajes a Puigdemont y a su séquito de exconsejeros y familias incluidas. Pero a buen seguro que alguien tan informado como el general Sanz Roldán nos lo explicará. Al menos a María Pico, para que luego Soraya se lo cuente a Rajoy, y éste a Sánchez y Pedro a Rivera y Rivera a Arrimadas, que es la Afrodita catalana que saldrá victoriosa en las elecciones del 21-D.

Adivina, adivinanza, ¿dónde estará el próximo jueves día 2 Puigdemont? El único que lo sabe con toda seguridad es el pequeño Nicolás. El mismo al que pretende utilizar Pablo Iglesias para sofocar la rebelión en Podemos del catalán Fachín. Otro que tal baila en la butifarrada de la CUP y que, como el tal Rufián, llevan su condición política y personal en el apellido en aras de la transparencia política que muchos agradecerán.