El Real Madrid cae en Wembley

A este país un brujo con extraordinarios poderes le ha echado mal de ojo. España está mal con un puñal traicionero clavado en el costado catalán y una clase política de tercer nivel, que va a remolque y por detrás de los acontecimientos que tienen a los españoles sumidos en el asombro y la indignación.

Y todo ello porque una pandilla de golpistas aficionados y provincianos han dejado en pañales y desarbolado al Estado, y han puesto ‘La Marca España’ por los suelos en Europa y medio mundo, porque este Gobierno de Rajoy llega tarde, lo hace mal y se deja torear.

Dice la copla de luna y sol que ‘cuando se acuesta Lorenzo se levanta Catalina’. Pues bien España va mal y el Real Madrid se mimetiza con la situación del país y pierde en Gerona ante un equipo mentalizaros pero de segundo nivel y en plena afrenta golpista.

Y luego el Real viaja a Londres y se hunde en Wembley, la catedral del fútbol mundial, ante el Tottenham que derrotó 3-1 al campeón de España y Europa con un mágico y preciso contra ataque de los ingleses que burló a placer a una defensa del Madrid bastante desarbolada, mientras el ataque español chocaba una y otra vez con la zaga del Tottenham que ayer vestía de blanco y el Madrid de negro.

Negro de luto en el día de los difuntos y de una dolorosa derrota que le quita argumentos a un Zidane que dice que no pasa nada y que solo falta un poco de concentración, lo que no es verdad. Faltan más cosas como la conexión entre las líneas del Madrid y entre dos generaciones: la de Cristiano y la de Isco; la de las estrellas internacionales y la de la cantera del Madrid; la de los más de 30 años y la de los pocos más de 20 años.

Este Madrid no gana ni en el Bernabeu ni en Wembley y Zidane parece un perdido y sin saber qué hacer ni cómo mezclar a los jóvenes y a los ‘viejos’. Ni consigue goles de fuera del área ni rápidos ataques ni contra ataques, ni nada creativo y genial. No hay ideas nuevas, ni tensión y todo apunta a que se ha perdido la magia de la pasada temporada y que el equipo blanco que es pieza fundamental de ‘La Marca España’ atraviesa una seria crisis y anda perdido por los campo de fútbol y buscando el balón.