Junqueras se puede fugar

Cuidado con este siniestro personaje que es Junqueras porque anuncia decisiones importantes que ‘serán difíciles de entender’. Lo que podría ser una manera de avisar de que está dispuesto a fugarse de España para no entrar en prisión. Porque el cúmulo de delitos que tiene sobre su espalda -desobediencia, prevaricación, malversación, sedición y usurpación de funciones- son flagrantes. Por lo que este personaje debería de estar ya bajo vigilancia policial.

Y también Puigdemont que es un muñeco de Junqueras no vaya a ser que también tenga pensado escaparse porque ambos van  a caer en las manos de la Justicia y una vez ahí no tendrán posible escapatoria, a no ser que dar un golpe de Estado en España sea gratis.

De hecho fue Junqueras quien impidió, con amenazas, que Puigdemont convocará elecciones el pasado jueves, con lo que ha dejado destruido el PDeCAT. Como años atrás ERC ya destruyó el PSC al subirse al gobierno catalán de Maragall y luego al de Montilla. Ahora Junqueras y ERC desean destruir a Podemos pactando con ellos después de las elecciones del 21-D en pos de un gobierno secesionista y de la izquierda radical, si es que les salen las cuentas lo que está por ver.

Junqueras es un político nefasto como gestor (ha arruinado Cataluña), un mentiroso compulsivo y acabará destrozando también a ERC porque lo ocurrido en los últimos meses en Cataluña va a enterrar el discurso de la independencia durante décadas. Ahí está su colección de argumentos para justificar la independencia: Europa nos ama, España nos roba, las empresas no se irán, la independencia es viable, etc, todos ellos se han demostrado falsos y nunca más los podrán volver a presentar.

Este siniestro personaje que es Junqueras, después de todo lo ocurrido, no puede ser candidato -como pretende, porque el PDeCAT se va a desfondar en las urnas- a la presidencia de la Generalitat. Porque no sólo está cesado, sino que el Tribunal Constitucional (que ha actuado de manera cobarde y tardía en la crisis catalana) lo debe suspender en sus funciones y tiene que ser inhabilitado de urgencia para cualquier cargo público camino de juicio, condena y prisión.

Y que se cuiden mucho Rajoy y Sánchez si pretenden años arropar o tapar a los golpistas, como lo hizo ayer Méndez Vigo el ministro Portavoz diciendo que le encantaría ver al golpista Puigdemont participando en las elecciones del 21-D, lo que es el otros disparate mayúsculo de un ministro que ha fallado de estrepitosa manera en la política de comunicación del Gobierno.

Puigdemont, Junqueras, los miembros del Govern, Forcadell y sus aliados en la Mesa del Parlament deben ser conducidos en los próximos días ante los jueces de la Audiencia Nacional o del Tribunal Supremo -si alguno de ellos está aforado- y sobre los que, una vez interrogados, deberán tomarse en su momento medidas preventivas frente a quienes, además de haber violado la legalidad, se pueden fugar y reincidir en el delito de sedición si están en libertad.

De manera que mucho cuidado con Sánchez y Rajoy no vaya a ser que los golpistas se vayan de rositas por ‘el qué dirán’. Porque los españoles ya no estamos para bromas ni para soportar más actitudes melifluas y cobardes de estos gobernantes nuestros que han llegado muy tarde para apagar el incendió catalán. Y mucho cuidado con Junqueras porque se podría fugar.