Traición de Podemos a España

A propósito del golpe de Estado de Cataluña Carolina Bescansa ha dicho harta de razón: “Podemos no tiene un proyecto político para  España”. Es peor, porque el proyecto que tiene Pablo Iglesias es destruir a España y por ello se ha posicionado del lado de los golpistas catalanes.

E incluso aplaudiendo a Puigdemont y sus secuaces para favorecer el golpe de Estado y actuando en la votación de la independencia del Parlament de manera oculta (tres de sus diputados) para proteger la identidad de algunos de los golpistas, lo que constituye otra infamia de Podemos y una traición a España.

Y todavía Pablo Iglesias tiene la poca vergüenza de criticar la declaración de independencia de Cataluña en la que él y Podemos han colaborado de una manera explícita e intencionada. Y ahora, desde las trincheras del golpismo dice Iglesias que el Estado no debe hacer nada ni reprimir a los delincuentes que han destrozado en Cataluña la Democracia, el Estatuto, la legalidad y la Constitución.

A este fantoche de la política que es Iglesias se le cayó la careta en la crisis catalana y también está destrozando Podemos porque crece sin cesar la discrepancia interna por su decisión de apoyar a Puigdemont.

Y también por las despóticas maneras con las que él y su compañera Irene Montero (‘todo el poder para la pareja’) dirigen el partido al estilo de lo que hacía el matrimonio Ceaucescu en la Rumanía del comunismo -que quizás añora Iglesias-, o los Pujol en Cataluña, con la Ferrusola en el papel de la ‘madre superiora’.

Cuando las aguas catalanas regresen a su cauce, que sin duda volverán, veremos los daños colaterales que esta crisis está provocando y entre ellos la rebelión interna en Podemos (Errejón está callado como un muerto) y la deserción justificada de muchos de sus votantes.

Porque esta vez Iglesias no sólo ha traicionado a España y ha enseñado su verdadero rostro antidemocrático sino que también traicionó a la  izquierda como ya lo hizo en marzo de 2016 votando contra la investidura de Pedro Sánchez para favorecer la permanencia en el poder de Mariano Rajoy. De la misma manera que ha favorecido la independencia de Cataluña y al golpista Puigdemont.