La destrucción de IU (y del PCE)

Cuando Pablo Iglesias votó en contra de la investidura de Pedro Sánchez para provocar las nuevas elecciones de 2016, y salvar con ello a Mariano Rajoy, lo hizo porque ya tenía en el bolsillo y con la ayuda de Julio Anguita un pacto electoral con IU para dar el ‘sorpasso’ al PSOE y convertir a Podemos (y sus confluencias) en los líderes de la Oposición.

Pero el resultado electoral de 2016 le ofreció una nueva y mayor victoria al PP y, posteriormente y con la abstención del PSOE la nueva investidura a Rajoy. Y Podemos no sólo no superó a los socialistas sino que perdieron un millón de votos porque los ciudadanos de la izquierda ya le habían visto la peana de madera al falso santo y más bien al predicador populista que es Iglesias (además de un déspota en su partido).

Pero IU ya había sido atrapada como la mosca en la tela sutil de la araña de Podemos y ahí está camino de ser engullida por Iglesias, echando por tierra un pasado ejemplar y democrático en la Transición y muchos años de lucha social y contra la dictadura franquista.

Y ahora ahí tenemos al pobre Alberto Garzón mendigando unos minutos a Podemos para intervenir en los debates del Parlamento y actuando, en la crisis catalana (que dirige la corrupta burguesía nacionalista) en contra de la Democracia, la Constitución -en cuya redacción y votación colaboró el PCE- y en contra del Estado de Derecho y el imperio de la Ley. Y lo que es peor en contra del internacionalismo y la solidaridad, como se desprende del apoyo de IU al golpismo de Puigdemont que les ha impuesto Podemos.

Alberto Garzón ha destruido IU y el PCE y, endeudados y reducidos a una sigla testimonial, no tienen más salida que integrarse en Podemos. Lo que no harán los dirigentes históricos del PCE y los votantes de IU que, antes de ponerse a las órdenes de Iglesias, votarán al PSOE se quedarán dignamente en sus casas porque el populismo oportunista y mendaz de Podemos y los modales autocráticos y pintorescos de Iglesias no les van.

Atrás quedan en la Historia reciente de España y al inicio de la Transición las nítidas imágenes -sin disfraces ni estridencias- solemnes y austeras de La Pasionaria, Carrillo, Alberti, Sánchez Montero, Gallego, Solé Tura, Camacho y otros muchos que lucharon contra la dictadura y colaboraron de manera constructiva y ejemplar en la recuperación de la Democracia, las libertades y en la reconciliación nacional. Todo eso que Iglesias y Podemos desean destruir metiendo de bruces en su trituradora a IU y al PCE.