Quién manda en la Moncloa

Eso, vamos a ver ¿quién manda ahora en la Moncloa? Porque parece que Pedro Sánchez que es la persona que le ha impuesto a Rajoy el cómo y el cuándo se aplica en Cataluña el artículo 155 de la Constitución.

Un asunto que lleva Sánchez en colaboración con Miquel Iceta del PSC. De lo que se deduce que tenemos un Gobierno de ‘gran coalición’ PP-PSOE en el que un día manda Sánchez y otro Rajoy, mientras a Iceta lo entretienen con los trenes eléctricos que Moragas tiene funcionando en su despacho para ensayar el famoso choque del transiberiano catalán con El Maquinista de la General.

Hubo días de intensa niebla y mucho calor en los que incluso pareció que Puigdemont se había infiltrado en Moncloa como un fantasma para probar la butaca presidencial de Rajoy, aunque semejante aparición no se ha podido demostrar al día de hoy. Lo investigará pronto el CNI cuando encuentre las urnas del referéndum del 1-O.

Y entonces ¿Albert Rivera no pinta nada? A Rivera don Mariano le suele invitar a tomar el té de las cinco de la tarde cuando Sánchez no está, porque por las tardes se va al sastre para probarse una nueva chaqueta sport para llevarla sin corbata y con la camisa rosa en las recepciones del Rey.

O sea, que La Moncloa es una especie de balneario en Marienbad en plena crisis del Estado español, porque allí se lo toman todo con mucha ‘calma’ -el nuevo vocablo que ahora repite Rajoy con asiduidad- porque así se le dan a los independentistas catalanes la sensación de que en Madrid se toman las cosas con bastante tranquilidad.

Y ¿es cierto que ya han presentado su dimisión a Rajoy la Vicepresidenta, los Ministros de Interior, Justicia, Exteriores y Portavoz, el director del CNI y la Secretaria de Estado de Comunicación por los ‘éxitos’ acumulados en el desafío catalán? ¡De ninguna manera! Eso, como diría Aznar, ahora ‘no toca’ sino todo lo contrario: prietas las filas.

Y en estas estábamos cuando desde el Parnaso nos cuenta Mariano José De Larra, alias Fígaro, que se ha encontrado a Don Periquito muy contento porque ha estado en la embajada de Japón para pedir la nacionalidad nipona al embajador del Emperador del Sol Naciente en Madrid, y cree que se la van a dar aunque ni siquiera habla japonés. Lo que para Don Periquito carece de importancia porque hoy hay traductores simultáneos en Internet.

Y Fígaro, harto de curiosidad le preguntó a Don Periquito: ‘¿pero por qué se quiere usted marchar a Japón?’ Y el astuto paisano respondió: ‘porque es el país que está más lejos de España’. Y Fígaro, asintiendo con la cabeza con gesto compungido, lo comprendió y le dijo a Don Periquito: ‘querido amigo, ‘sayonara’ y vaya usted con Dios’.

Entonces ¿quién manda en la Moncloa? Pues esa es la cuestión.