Godó, Roures, Abelló y la ‘trama’ del golpe

No sabemos si Javier Godó ha enviado al rey Felipe VI su renuncia al título de Conde en coherencia con la actitud pro independencia que se respira en La Vanguardia y medios audio visuales de su Grupo. Si no lo ha hecho debe ser el Rey quien proceda a retirarle el título por su desleal actitud hacia España y La Corona. Por menos el Monarca quitó a la infanta Cristina el título de Duquesa de Palma.

Tras el fraudulento referéndum del 1-O el titula de la portada de La Vanguardia fue: ‘El Gobierno reprime el 1-O’. Nada de fraude en el referéndum o ilegalidad manifiesta. Pero tras el firme discurso del rey Felipe VI llegó otra manipulación en la portada del diario hablando de ‘entendimiento’ en lugar de subrayar la ‘inadmisible deslealtad de la Generalitat’,  o la exigencia de ‘asegurar el orden constitucional’. Y ni un editorial sobre el discurso del Rey para no tener que criticar al Monarca.

En la ‘trama mediática’ del golpe ha colaborado, por acción u omisión, varios editores, empresarios y financieros catalanes donde destaca Jaume Roures, el presidente de Mediapro e impulsor del centro de prensa de la Generalitat para el referéndum del 1-O, el dueño del diario Público y destacado accionista del Grupo Atresmedia (Antena 3 TV, Onda Cero Radio y La Sexta TV) desde donde ‘ha empujado’ con sus ‘infiltrados’ en La Sexta TV hacia la fatal equidistancia informativa y editorial entre los demócratas y los golpistas, amén de montar reuniones entre Junqueras e Iglesias, el líder favorito de Roures quien es muy posible que tenga en su cabeza una posición de privilegio en una Cataluña independiente.

Y en todo ello arrastrando Roures a su socio destacado y falso patriota el financiero Juan Abelló (de origen catalán), que invirtió ¡250 millones de euros! en Mediapro e Imagina (animado por Zapatero y a pesar de que fue advertido sobre Roures) a través de Torreal.  Un Abelló, que desplegó en su casa banderas de España aunque podemos imaginar que él lleva la Estelada en ‘la cartera’, y del que se espera que tarde y mal venda sus acciones en Imagina y Mediapró, salvo que esté pensando en los negocios que Roures le pueda facilitar en la hipotética República de Cataluña.

Lo de La Sexta TV no tiene nada que ver con la desvergüenza de TV3, pero se convirtió en el mejor altavoz nacional de los golpistas ante el fracaso rotundo de TVE y de su canal 24 Horas, un panfleto mal hecho frente a la profesionalidad perversa de La Sexta TV. Cadena donde no solo no se ha denunciado el golpe de Estado como tal, sino que se le ha dado toda la cancha posibles a los golpistas y mentirosos compulsivos en similares condiciones que a los demócratas defensores de la legalidad.

La información de La Sexta TV sobre el referéndum del 1-O ha estado centrada en las cargas policiales y no en el fraude del referéndum ni en la trascendencia golpista del mismo, reiterando hasta la saciedad las imágenes de las cargas de la Policía Nacional y la Guardia Civil, y dando micrófonos sin cesar a los políticos golpistas, a sus ‘amigos’ de Podemos y a la actitud temeraria del PSOE y del PSC para denunciar al Gobierno y a las Fuerzas de Seguridad. Es verdad que Ferreras fue acosado e insultado en Cataluña por el sector más radical de los golpistas, lo que es inaceptable, pero aquí cabe aplicar la máxima de "Roma no paga traidores".

Esta cadena, que tan aficionada es a reproducir desde su videoteca sobre las corrupciones del PP hasta la saciedad, no sacó a colación esta vez vídeos de las cargas brutales de los Mossos en Cataluña donde una persona resultó muerta y otra perdió un ojo. Ni las torturas por las que se condenaron a los Mossos, ni su desobediencia a los tribunales, ni la ‘ejecución’ por Mossos de los terroristas de Cambrils a los que se tiró a matar como al conductor del camión de la Rambla al que, acorralado y desarmado en un campo de maíz, fue liquidado por los Mossos sin piedad.

Los dueños y responsables de La Sexta TV son el Grupo Atresmedia -donde Mediapro (Ruores y Abelló tienen participación de más del 4%)- y cuyo primer accionista es el Grupo Planeta -propietario del diario La Razón de actitud impecable en todo esto-  Grupo que preside José Creuheras quien tiene una responsabilidad, ‘por error u omisión’ aunque no de mala fe en la lamentable actuación de La Sexta TV.

Lo que se extiende a la familia Lara, cuyo expresidente ya fallecido José Manuel Lara prometió que el Grupo Planeta trasladaría su sede a Madrid en el caso de que se declare la independencia de Cataluña, lo que está al llegar. No obstante y a pesar de La Sexta TV no cabe duda sobre el compromiso democrático y lealtad constitucional del Grupo Atresmedia que preside Creuheras.

También en la ‘trama mediática’ andan por ahí editores como Fernando Rodés (Ara) lo que implica en todo esto a la multinacional publicitaria Carat, el Punt Avui, etcétera. Todos ellos recibiendo la financiación de la Generalitat y de empresas y instituciones financieras, a igual que Omnium, ANC y demás organizaciones secesionistas que completan la estructura mediática de los secesionistas, que por acción u omisión, ha favorecido el golpe de Estado catalán, lo que tarde o temprano se habrá de investigar.