Trapero medita su dimisión

No sería de extrañar que el actual mayor de los Mossos de Escuadra Josep Lluis Trapero apareciera en las listas electorales del partido PDeCAT en las que se consideran muy próximas elecciones autonómicas de Cataluña tras el esperado fracaso del referéndum del 1-O. Algo parecido a lo que hizo el ex general de división Julio Rodríguez -el que fuera JEMAD cuando Carme Chacón fue ministra de Defensa- que se integró en las listas de Podemos en las últimas elecciones generales de 2016.

El mayor de los Mossos de Escuadra Josep Lluis Trapero medita presentar su dimisión como máximo responsable de la policía autonómica catalana en las próximas horas o días si considera que los Mossos no deben actuar como agentes de ‘represión política’ ni ponerse a las órdenes de un coronel de la Guardia Civil, como es el caso del coronel Diego Pérez de los Cobos, siguiendo las instrucciones que la Fiscalía dio a los Mossos para impedir el referéndum del próximo domingo 1-O.

Una consulta que, a pesar de su ilegalidad y haber sido suspendida por el Tribunal Constitucional, a Trapero le parecería bien que se celebre y por ello no ha querido participar ayer en la primera reunión de coordinación de las distintas fuerzas de seguridad que deben desactivar el referéndum y envió a su número dos Ferrán López.

Una ausencia que ha llamado la atención y desatado rumores de dimisión de Trapero ante el consejero de seguridad de la Generalitat, Forn, al que le une una estrecha relación. Especialmente tras los recientes atentados terroristas de Barcelona y Cambrils donde Trapero asumió mucho protagonismo y se ganó el reconocimiento de amplios sectores de la sociedad catalana donde hoy goza de indiscutible prestigio.

Naturalmente si Trapero dimite antes del domingo ello tendría un impacto importante entre los mandos y agentes de los Mossos y sobre todo un eco añadido y aplaudido entre los catalanes favorables al referéndum además de  amplios espacios en los medios de comunicación donde Trapero se mueve con gran habilidad.

Pero si de verdad quiere dimitir más coherente sería que Trapero lo hiciera después del referéndum porque de lo contrario dejaría en evidencia a todos sus compañeros de la policía autonómica a los que él les ha ordenado, por escrito, que acaten las órdenes de los jueces y los fiscales, a pesar de que discrepa de la llamada mesa de ‘coordinación’ de las actuaciones policiales contra el referéndum del 1-O.