La foto de Rajoy con Trump

Como si nada pasara en España y aparentando la mayor tranquilidad el Presidente del Gobierno Mariano Rajoy se nos va a las Américas para almorzar don el emperador Donald Trump en La Casa Blanca. Una foto importante que sin duda tendrá lecturas interesadas en Cataluña a solo pocos días de la convocatoria del referéndum del 1-O.

Se puede decir que el viaje es inoportuno, aunque lecturas habrá de los que consideran que el encuentro de Rajoy con Trump favorece a España ante el referéndum catalán y refuerza la imagen internacional de Rajoy. Además una vez invitado y aceptada la temeraria fecha del 26 de septiembre a ver quién es el guapo que deja plantado a Trump.

Desde luego riesgo hay en ese encuentro. Basta ver la nueva bronca de Trump con los principales jugadores de color de la NBA, muchos de los cuales han declinado la invitación presidencial a un acto deportivo en La Casa Blanca motivo por el cual Trump se ha liado a palos (verbales) con buena parte de las estrellas del baloncesto mundial.

El peligro del viaje de Rajoy a Washington no está en lo que puedan decir sobre ello Iglesias o Junqueras (el PSOE se lo tendrá que tragar) o incluso Iceta desde el PSC. El peligro está en lo que pueda declarar Trump sobre la crisis catalana, si es que sabe dónde está España y que nuestra capital es Madrid y no Barcelona, lo que está por ver.

Esperemos que alguien le explique a Trump lo que ocurre en España y que le diga en pocas palabras lo que tiene que decir delante de Rajoy y los medios de comunicación no vaya a ser que Trump confunda a Puigdemont con Kim Jon-un y el Presidente de los EE.UU. lance una amenaza contra Cataluña o se haga un lío y acabe apoyando el referéndum de autodeterminación.

Mucho cuidado pues con el viaje de Rajoy a Washington donde desde luego (como también ocurre en la UE y en la OTAN) en los altos y serios niveles de la política devastados Unidos hay preocupación con la revuelta catalana. Entre otras cosas porque España, además de aliado bilateral de USA, está considerada como un país fundamentalmente estratégico en el mapa de lo geopolítico y lo militar desde el punto de vista Atlántico y aliado.

O sea que mucha atención a este viaje con el que Rajoy intenta aparentar poderío y tranquilidad a pesar del ruido que emana de Barcelona mientras él almuerza tranquilamente en el palacio imperial. Un almuerzo tras el que ya se verá si hay rueda de prensa conjunta o un simple comunicado oficial, no vaya a ser que a Trump se le caliente le boca y arme la mundial.