El Barça apoya a los golpistas

El Club de fútbol Barcelona se ha sumado a las mentiras de Puigdemont sobre las últimas actuaciones de las Fuerzas de Seguridad, ordenadas por los jueces y los fiscales que instruyen los delitos de los golpistas contra la legalidad y a favor del referéndum ilegal del 1-O, lo que ha situado al Barça junto a los golpistas y fuera de la ley y la Constitución Española, al tiempo que permanece en la Federación española de fútbol y en la Liga nacional.

Con este posicionamiento el presidente Bartomeu abandona el ámbito de lo deportivo, y se convierte en activista político en favor del golpe de Estado y contrario a la legalidad que ampara la presencia del Club catalán en la Liga española y en los torneos europeos e internacionales. Lo que puede tener consecuencias en la Federación española de fútbol, la UEFA y la FIFA, dado que si el Club rompe con España se quedará en el ‘limbo’ deportivo.

Además en las actuales circunstancias el ataque del Barça a España puede provocar incidentes y altercados en los partidos que el Barça celebre en los campos de otras ciudades españolas, y crear problemas a los otros clubes y a sus seguidores que acudan al Nou Camp de Barcelona.

Y a no perder de vista en esta situación, con la que el Barcelona se coloca fuera de la ley, que todo ello puede afectar a la seguridad jurídica de los contratos que el Barça tiene con sus jugadores españoles e internacionales, que incluso podrían quedarse sin jugar la Liga española y competiciones internacionales si se consuma la ruptura del Club con España.

Y a no perder de vista que en el Barcelona juegan futbolistas españoles y claramente españolistas -¿qué dice Iniesta?- a los que el Club alinea a la fuerza con los golpistas y contra de la legalidad española y la Constitución. Y con insultos a España a la que acusa de fomentar ‘la represión’ política contra personas y libertades, cuando lo único que hace el Gobierno de España es defender el orden constitucional que protege el poder judicial.

De manera que mucho cuidado con los disparates políticos del presidente del Barça José María Bartomeu, no vaya a ser que a su fracaso en materia de fichajes se le una un serio conflicto institucional y de legalidad deportiva. E incluso la protesta de algunos jugadores contra esta actitud de Bartomeu que puede acabar afectando a sus contratos, a la seguridad en los partidos, a su participación en la Liga y a su condición de ciudadanos españoles.