Colau se pasa al golpismo

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Se veía venir y se ha confirmado, la alcaldesa de Barcelona Ada Colau se ha quitado la máscara de sus mentiras y se ha echado al monte de los  secesionistas donde habitan Puigdemont y Junqueras lo que la sitúa en la ilegalidad por su manifiesta decisión de facilitar en Barcelona el voto del referéndum, lo que la coloca al alcance de la Fiscalía y de su merecida inhabilitación.

Hoy Colau, con su nuevo jefe Puigdemont, ha acogido a los 700 alcaldes investigados por la Fiscalía del Estado y ha aprovechado el espectáculo para denunciar lo que considera un ataque a las libertades y los derechos fundamentales (los que garantiza la Constitución) por parte del Estado al que acusa de intimidación a los regidores.

Colau como todos los golpistas oculta que no hay libertades ni democracia sin el Estado de Derecho y que ella apoya la destrucción del Parlament en las bochornosas e ilegales votaciones de los pasados días, al tiempo que defiende un régimen dictatorial como el propuesto en la llamada ley de transitoriedad, suspendida por el TC como todas las decisiones similares del Parlament y la Generalitat.

Colau está contra la legalidad, el Estatut y la Constitución, se ha pasado al golpismo anti democrático y anti Europeo como ha quedado en evidencia en su discurso y al anunciar la alcaldesa que facilitará el voto en Barcelona del referéndum del 1-O, aunque para ello buscará fórmulas —por ahora secretas- que ha pactado con Puigdemont y con las que espera burlar la ley para que no la impliquen a ella ni a los funcionarios del consistorio por temor a las consecuencias judiciales de su decisión, consecuencias que van a llegar por más que pretenda disimular su colaboración con el referéndum.

Además el partido de Colau, ‘En Comú’ –‘los comunes’- ha decidido sumarse al referéndum y Colau ha firmado con Puigdemont y Junqueras una carta enviada al Rey Felipe VI y a Rajoy pidiendo al Gobierno una negociación para facilitar la celebración del referéndum, lo que resulta imposible.

La decisión de Colau pone a prueba al hasta ahora confuso PSC que apoya a la alcaldesa en el ayuntamiento de Barcelona y en consecuencia al PSOE, donde Pedro Sánchez continua con su ambiguo discurso plurinacional a la espera de ver que ocurre en Cataluña, lo que está al llegar.

Está situación en Barcelona ha sido facilitada por la muy débil respuesta que el Gobierno de Rajoy está dando por ahora al desafío catalán y por la movilización de los que apoyan el referéndum. Lo que ella ha valorado como una situación que le interesa para sus aspiraciones de presidir a corto o medio plazo la Generalitat.

Pero sus mentiras y su doblez le pasarán factura porque se ha metido en el saco de la ilegalidad y además de manera vergonzante porque quiere estar ahí y aparentar que respeta la legalidad lo que es imposible de compaginar siempre que el Gobierno de Rajoy actúe con firmeza en lugar de amenazar.

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