Macron, maquíllate, maquíllate

La noticia publicada por la revista ‘Le Point’ en la que se afirma que el presidente de Francia, Enmanuel Macron, ha gastado 26.000 euros en maquillarse en los tres primeros meses de su mandato ha levantado revuelo en Francia, pero los portavoces del Palacio del Elíseo se han apresurado a decir que lo mismo o incluso con mayor gasto lo hacían los ex presidentes Hollande y Sarkozy.

La explicación oficial se basa en la idea de que el presidente debe de estar impecable en sus apariciones públicas y ante los medios de comunicación y que ello va en beneficio de la imagen de Francia, dentro y fuera del país. Y aunque las cifras parecen elevadas -8.000 € al mes cobraba el maquillador de Sarkozy y más de 9.000 el de Hollande- en realidad no parece tanto una vez que el famoso maquillador presidencial debe estar disponible a cualquier hora del día e incluso acompañar al presidente en sus viajes nacionales e internacionales.

En España no sabemos que cobra el maquillador del Rey Felipe VI pero si imaginamos que la maquilladora y peluquera de la Reina Letizia nos cuesta un pastón, porque para la soberana la cuestión de su imagen es fundamental y le presta mucha atención. El monarca sin embargo es más natural.

Pero llegamos al núcleo duro de la cuestión. ¿Quién maquilla y peina al presidente Rajoy? No se sabe, pero creemos que eso debe cambiar porque hay días -sobre todo cuando hace deporte- que da pena verlo, sudando la gota gorda, despeinado y vestido más bien regular tirando a mal. Incluso cuando se da tinte para tapar las canas que se le escapan por las patillas hay días que Rajoy está extraño con el pelo moreno zaino o rojizo caoba y eso no da buena imagen.

De manera que Moragas se tiene que ocupar en mejorar la imagen de Rajoy. El que va siempre de punta en blanco es Pedro Sánchez porque su mujer es fan de la moda y se ocupa de estas cosas. Iglesias disimula como si todo en él fuera natural pero está claro que se cuida y coquetea como el que más, al tiempo que Rivera -que se ha dejado barba veraniega que le sienta, por ser escasa, regular- no acaba de encontrar su estilo personal.

Entre las mujeres de la política las que adoran los trajes, peinados y los maquillajes son Cospedal, Soraya y Cifuentes pero en ese campo la Reina Letizia es imbatible porque su imagen es su obsesión y su espejito mágico su perdición. O sea lo de Macron tampoco se debe exagerar porque eso pasa en todas partes salvo en La Moncloa porque allí impera la ‘austeridad’.