La Oposición se divierte a costa de Rajoy

La Oposición al Gobierno de Rajoy ha acordado con su clara mayoría que Rajoy intervenga la semana próxima en un pleno del Congreso de los Diputados para dar explicaciones sobre la corrupción del PP en los casos de Gürtel y la doble contabilidad de este partido. Asuntos sobre la que declaró Rajoy en la Audiencia Nacional el pasado 26 de julio,  por lo que resulta más que previsible que Rajoy repita lo mismo que dijo ante el Tribunal o que se remita al acta de su declaración.

Naturalmente la Oposición está en su derecho y hace bien en solicitar la presencia de Rajoy en la Cámara, donde Podemos ya hizo su alegato en contra de la corrupción del PP y la responsabilidad de Rajoy durante la pasada y fallida moción de censura contra el Presidente del Gobierno.

Pero creemos que la Oposición se equivoca en la fecha elegida porque a partir del lunes 28 está previsto que el presidente Puigdemont lance el órdago del referéndum catalán de autodeterminación del 1-O, bien con un decreto presidencial -como pide la CUP- bien con la aprobación exprés de la Ley del Referéndum cuyos preparativos ya han sido desautorizados por el Tribunal Constitucional.

Y si coinciden ambos eventos, desafío catalán y debate sobre corrupción, vamos a asistir al espectáculo de una Oposición que pide la dimisión del jefe del Gobierno mientras la Generalitat anuncia el inicio de la ruptura con el Estado. Momento en el que es imprescindible la actuación del presidente y del Gobierno de España con firmeza y decisión y en el que se debería de exhibir la unidad de las fuerzas democráticas y constitucionalistas frente al bando secesionista de Puigdemont.

De manera que en cuestión de horas o días podríamos asistir al espectáculo esquizofrénico en el que el PSOE de Pedro Sánchez un día exige la dimisión de Rajoy, por enésima vez, en el Congreso y el día después anuncia su apoyo a Rajoy y al Gobierno contra el arranque del desafío catalán.

Salvo que Sánchez haya cambiado de opinión y, en línea con lo que insinuó su presidenta Cristina Narbona y de acuerdo con Pablo Iglesias, apoye la celebración del referéndum del 1-O que viola el Estatut, la Constitución y la legalidad.

Sabemos que Rajoy tiene responsabilidades políticas en la corrupción del PP y que utilizado los ministerios de Justicia e Interior para ocultarla y evitar responsabilidades. Pero hasta ahora ni la Justicia, ni las urnas y tampoco una investidura alternativa, como la fallida de Sánchez en marzo de 2016, o una moción de censura como la reciente de Podemos lo han podido cesar en el cargo de presidente del Gobierno. Desde donde además ha aprobado los Presupuestos Generales de 2017 y el techo de gasto de 2018 con la mayoría absoluta del Congreso, ahí incluidos los votos favorables de PNV y C’s que ahora disimulan en la convocatoria del debate de la corrupción.

Una cita donde Rajoy sufrirá un enésimo castigo político y mediático al que ya parece acostumbrado pero de la que finalmente y días después podría salir reforzado si gana con firmeza el pulso que le va a plantear Puigdemont.

De ahí que este debate de finales de agosto parece precipitado y en fecha mal elegida a la vista de lo que nos espera en Cataluña a tan solo pocos días de los atentados terroristas de Barcelona y Cambrils donde por cierto han estado muy ausentes Sánchez e Iglesias huyendo de tensiones y de toda la verdad de lo ocurrido en estos atentados que son responsabilidad exclusiva de los terroristas pero donde todavía hay muchas cosas que se deben aclarar.