Los Mossos tiran a matar

Siguiendo el modelo que Margaret Thatcher implantó en Gibraltar contra un comando del IRA al que liquidaron sin más preámbulos en el Peñon, los Mossos de Escuadra que se han enfrentado a los miembros del comando terrorista de Ripoll han tirado a matar, no a herir y capturar a los terroristas para obtener la máxima información.

E imaginamos que acatando así las órdenes de Puigdemont -no se hacen prisioneros- para ocultar de paso los graves errores de investigación de los Mossos en la localidad de Alcanar, errores sin los que a lo mejor se habrían evitado los atentados y capturado el comando sin pegar un solo tiro.

Además los terroristas solo llevaban armas blancas -cuchillos y hachas- y pudieron ser abatidos con heridas sin tirar a matar. Sobre todo en el caso del terrorista que condujo la furgoneta en la Rambla de Barcelona, Younes, que tras la llamada de una vecina de los Altos de Subirats que lo detectó, estaba en un viñedo, rodeado por decenas de Mossos, sin armas de fuego y con un falso cinturón de explosivos como los que se descubrieron en Cambrils.

Pero a pesar de los pesares Younes fue acribillado, por no decir ejecutado por la Ley del Talión sin piedad, en lugar de ser capturado y a sabiendas que era pieza clave de la célula terrorista y del ataque a la ciudad y que debía ser interrogado para saber si queda alguna otra célula o conexión del terror.

Si los autores de los disparos hubieran sido Guardias Civiles la CUP los habría llamado ‘asesinos’, pero los Mossos ahora son los héroes que no disparan a las piernas o la cintura sino a la cabeza y el corazón y por eso irán a la cabeza de la manifestación y serán vitoreados por el pueblo a su paso por el centro de Barcelona donde lucirán merecidas condecoraciones que se acaban de ganar.