Cristiano, un chulo insoportable

Cinco partidos sin jugar es la sanción que le ha caído a Cristiano Ronaldo por su impresentable comportamiento durante el partido de ida de la Súper Copa de España celebrado en el Camp Nou y con victoria Del Real Madrid (1-3) que encarrila bien la eliminatoria que concluye este miércoles en el Bernabéu.

Cristiano marcó un golazo en el Camp Nou pero acto seguido se quitó la camiseta para apretar y lucir su musculatura desafiando al estadio con una actitud chulesca y nada deportiva que mereció la preceptiva tarjeta amarilla. La que por la sola culpa de Cristiano estuvo en el origen de todo lo demás.

Luego el árbitro del encuentro creyó que el delantero blanco simulaba una caída en el área del Barça para forzar un penalti y le sacó segunda amarilla y en consecuencia tarjeta roja y expulsión. Y entonces Cristiano el chulo se va para el árbitro y le propina un empujón. Algo insólito en un jugador de ese nivel.

Y ahora nos viene Zidane diciendo que la sanción a Ronaldo es injusta y exagerada y a ese llanto de pacotilla se suman otros miembros del Club. Pero aunque el árbitro se equivocó con la segunda tarjeta -porque el vídeo muestra que Cristiano cayó pero no se tiró- nada de eso justifica todo lo que Cristiano hizo en el Camp Nou.

Ni lo que ha hecho este verano desafiando a la juez que le investiga por un presunto fraude de 14,5 millones de euros a la Hacienda pública, cuando le dijo a la magistrada que él está allí solo porque se llama Cristiano Ronaldo. Ni lo que le ha hecho a su equipo el Madrid amenazándolo con marcharse para que el Club pague la multa de Hacienda. Ni lo que también ha hecho a sus compañeros desapareciendo de los entrenamientos previos al inicio de la temporada.

Es verdad que Cristiano es un gran jugador, pero está en declive y el Real Madrid es mucho más importante que él. De manera que ya está bien de tanta chulería del portugués porque no es el único y además el Madrid ya tiene relevo a sus galácticos en el joven tridente de Isco, Vázquez y Asensio.

Los que sin duda se van a beneficiar de las cinco ausencias de Cristiano en el equipo. El que en realidad ha sido sancionado por su chulería al quitarse la camiseta y su posterior y condenable agresión al árbitro por parte de un jugador que debería ser ejemplar y que no lo es. Y si se quiere ir que se vaya de una vez.