El ‘espurio’ García Page

El PSOE sigue inmerso en su temeraria ambigüedad de pactos públicos y soterrados con Podemos y el independentismo catalán y ello no cesa de acarrearle tensiones y problemas internos como ocurre con la presidenta andaluza Susana Díaz -‘no me obligues a elegir entre Andalucía y el PSOE’ le dijo a Pedro Sánchez en referencia al desafío catalán’- o con el pacto ‘espurio’ -así lo llama su autor- de García Page con Podemos en La Mancha.

Quién nos iba a decir que Emiliano García Page iba a ser el primer dirigente del PSOE en firmar un gobierno de coalición con Podemos para alcanzar la Presidencia de Castilla La Mancha y poner en marcha el ensayo general de un futuro gobierno nacional PSOE-Podemos, presidido por Sánchez y con Pablo Iglesias de vicepresidente.

El aparente moderado y ‘susanista’ García Page ha entrado de bruces en el campo de la izquierda radical para alcanzar su ambición personal y lograr con pactos lo que no consiguió en las urnas. Y acto seguido declara que su ejemplo no puede ser imitado por el PSOE a nivel nacional porque ‘a Rajoy hay que echarlo con más votos y no con pactos espurios’ con Podemos que es exactamente lo que él acaba de hacer en Castilla La Mancha, un ‘pacto espurio’ -según su criterio- con Podemos porque no pudo derrotar al PP.

Un acuerdo, bendecido por Sánchez e Iglesias, que los de Podemos desean repetir a nivel nacional cuando antes proponiendo al PSOE que presente una nueva moción de censura contra Mariano Rajoy en el otoño, a sabiendas los de Podemos que aritméticamente no será viable porque necesitan todos los votos de la oposición, incluido el PNV que acaba de aprobarle a Rajoy los Presupuestos de 2017 y el techo de gasto de 2018. Y a no perder de vista que Susana Díaz controla casi el 20 % del Grupo Parlamentario Socialista.

Sánchez maneja dos discursos imposibles: la reforma plurinacional del Estado, que el PP y C’s nunca apoyarán; y la moción de censura a Rajoy a medias con Podemos porque no tiene votos suficientes. Y además olvida que Rajoy puede disolver las Cortes cuando le convenga y convocar las elecciones anticipadas.

Lo que nadie debería descartar después que fracase el referéndum del 1-O (si es que fracasa como promete Rajoy) y si Sánchez en ese desafío no se ha puesto del lado de la legalidad y la Constitución sino junto a Podemos y el independentismo catalán.

De manera que menos ruido en el PSOE y un poco de más sensatez (solo les falta ponerse del lado de las huelgas de aeropuertos y de los ataque al turismo) porque los ciudadanos del centro político español, que son los que habitualmente deciden el ganador de las elecciones en España, no votarán a un PSOE radicalizado y en coalición con Podemos como alternativa al PP de Rajoy porque tendrán la opción de C’s y la abstención.