‘Omaita’ Susana destrozada

¡Ay que ver con que carita de pena penita pena! abandonó nuestra Omaita de la política, Susana Díaz, la sede central del PSOE en la madrileña calle Ferraz. Hechos un mar de lágrimas estaban la Chari y el Paco en Triana y cara de espanto y estupor en los grandes salones del poder económico de Madrid y el diario El País donde tenían listo el champaña para brindar por la victoria de Susana aunque se lo bebieron a la salud del Real Madrid que acababa de ganar la Liga al Barça pro indepententista catalán.

Omaita fracasó y se llevó de Pedro Sánchez, el guapo y el rojo, un varapalo monumental que ya veremos si no es el principio del fin de la hegemonía del PSOE en el Sur porque en Andalucía otros dos guapos, Juanma y Teresa, a la espera están de su regreso a Sevilla donde la van a cantar coplas hasta en las carretas del Rocío.

‘El problema, Pedro, eres tú, cariño’ le dijo Susana a Pedro a cara de perro y con la peor intención. Pero Sánchez no se inmutó, ni respondió y siguió a lo suyo denunciando la abstención del PSOE susanista en beneficio de Rajoy. Tras el debate como después del bronco Comité Federal del 1 de octubre los felipistas (apuesto a que Guerra votó por Sánchez) dieron por muerto a su enemigo Pedro e incluso lo creyeron tumbado en la lona de las primarias e incapaz de reaccionar.

Pero, como en la rumba de Péret, Pedro no estaba muerto sino bebiendo cañas en los bares de Triana a donde fue a desafiar a Omaita hasta la puerta misma de la capilla de la Esperanza trianera que esta vez se puso del lado del guapo. El resucitado por el que muchos no daban un euro y, mire usted por donde, ahí está con una sonrisa de oreja a oreja y la mayoría absoluta de la militancia del PSOE en sus manos y camino de un congreso del partido que para él será un paseo militar.

Algunos lo vimos venir cuando el gran gafe de España que es Zapatero se presentó como el padrino político de Susana y musitamos: ‘Omaita ya está derrotada, ZP se la carga’. Y así fue y se evidenció con claridad cuando se hicieron públicos los avales que la Gestora le había buscado a Susana casi ‘a punta de pistola’ y se comprobó que Sánchez le pisaba los tacones y se la iba a merendar.

Omaita, que se presentía lo peor en la víspera del domingo de resurrección de Sánchez, no pegó ojo en toda la noche del sábado y cuando al atardecer del día de marras llegó a Ferraz lucía unas ojeras tremendas que lo decían todo. Y una vez conocida su enorme derrota y con cara de pocos amigos Susana solo dijo apoyaría al partido pero no declaró su lealtad a Sánchez como cabía esperar.

Adivina adivinanza ¿que hará a partir de ahora Susana? ¿Con que carita se va a presentar en el Parlamento andaluz en los próximos debates? Y otras interrogantes que conviene despejar: ¿que pasará en Podemos después de la victoria de Sánchez al que Errejón (gran ausente de la tribuna de la Puerta del Sol) se apresuró a felicitar, como también lo hizo Cifuentes desde el PP?
Omaita Susana está destrozada y no es para menos visto lo que le acaba de pasar por encima: el AVE Madrid-Sevilla. Y por eso están el Paco y la Chari que no paran de llorar.