Crisis del PSOE o razón de Estado

Circula por los mentideros de la capital del Reino la teoría de que la crisis del PSOE y la elección de su nuevo secretario general en las primarias del domingo día 21 no es solo una cuestión entre socialistas sino que vas más allá porque el riesgo de una fractura o hundimiento electoral del PSOE sobrepasa el ámbito socialista y afecta al conjunto institucional del país, la estabilidad política y a importantes empresas y grupos de comunicación afines al Partido Socialista como puede ser el Grupo Prisa.

La inquietud está basada en lo que estos centros de poder estatal llaman ‘el riesgo Sánchez’, a quien señalan como un posible desestabilizador del PSOE y un posible aliado de Podemos a futuro, mientras que los mismos opinadores aseguran que la victoria de Susana Díaz devolvería la normalidad al PSOE y restablecería el clima de estabilidad en lo que va quedando del Régimen de la Transición.

La cuestión que se plantea es la de cómo pueden influir estos ‘poderes fácticos’ en el tramo final de la campaña de primarias para frenar el aparente ascenso de Pedro Sánchez. Desde luego aquí juega la fuerza e influencia del Grupo Prisa y en especial del diario El País, que le ha dedicado a Sánchez informaciones y algunos editoriales demoledores, como el publicado tras el debate entre los candidatos de primarias a sabiendas de que sus lectores se ubican claramente en el ámbito socialista.

Pero esta potencia de fuego electoral no es lo que era tras la aparición de Internet y las redes sociales, donde los seguidores de Sánchez –como los de Podemos- actúan con gran habilidad y ganan posiciones frente a Díaz, como se vio en el mensaje que esas redes difundieron tras el debate de los candidatos donde se decía que Sánchez fue el ganador de esa porfía, a pesar de que su actuación no fue la mejor y sí la de Patxi López.

En socorro de Susana Díaz también están actuando las grandes cadenas de radio y de televisión que se mueven en el entorno del Régimen y sobre todo el aparato del Partido Socialista y la mayoría de los barones regionales del PSOE que son afines a la candidata andaluza y que en los últimos días están llevando a cabo una frenética actividad en busca de apoyos a Díaz entre los militantes del partido, sabiendo que ella cuenta con la sólida base de partida entre militantes andaluces del PSOE, que representan el 25 % del total de la militancia socialista.

Sin embargo y dicho esto hay un asunto que preocupa a algunos observadores externos a este conglomerado de poder, como fue la sorprendente declaración de Díaz durante el debate en la que dijo que ella en su vida privada tiene ‘los bolsillos de cristal’. Lo que fue interpretado por algunos como el preámbulo de una posible denuncia sobre la vida privada de Sánchez que estaría pendiente de salir ante la opinión pública en la recta final de la campaña de las primarias.

Si eso fuera así estaríamos ante un juego sucio premeditado y calculado para de esa manera embarrar el partido en los últimos minutos del juego. Aunque puede que la alusión de Díaz a la transparencia de sus bolsillos privados fuera un simple ejercicio de presentación de su posición social. De lo contrario y dada la inquietud creciente en ciertos ámbitos del poder estaríamos ante un golpe de mano en pos de imponer el discurso de la ‘cuestión de Estado’, lo que sería para preocupar. No hay en todo esto que olvidar lo que esos mismos poderes le hicieron hace años a Josep Borrell para desactivar su triunfo ante Joaquín Almunia obligándole a renunciar.

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