La trama de González y López Madrid

Las revelaciones que no cesan nos conducen por senderos ya sospechados donde el preso Ignacio González descubre su relación íntima con Eduardo Zaplana en el camino del tráfico de influencias y sus pretendidos negocios en Madrid y Canarias. Y como las cerezas enredadas del cesto van surgiendo los nuevos nombres de José Antonio Sánchez, Ignacio López del Hierro y Blas Herrero en pretendidas operaciones que no llegaron a buen puerto, pero que hablan de la manera de operar entre amistades peligrosas.

Aunque más peligrosas y eficientes eran las relaciones de González con sus íntimos Ildefonso de Miguel y Edmundo Rodríguez y no digamos con Javier López Madrid cuyo nombre a vuelto a relucir por la reactivación del juicio de acoso y agresión de la doctora dermatóloga Pinto, presuntamente agredida por el comisario Villarejo, el que grabó conversaciones a González sobre su ático marbellí y cuidaba a López Madrid.

Y a no perder de vista las confesiones de Adrián de La Joya, otro artista que ha dicho que López Madrid le ordenó pagar a González por la vía De Miguel los 1,4 millones de euros que OHL le había transferido. Pero precisándole que solo les entregara dos tercios del 1,4 y que el tercio restante se lo diera a él de lo que se deduce que López Madrid llevaba su comisión de la comisión y robaba a su suegro Juan Miguel Villar Mir, según se deduce de lo publicado en los últimos días.

El capítulo de los Villar Mir es un asunto aparte por la relación especial que 'el patrón' Juan Miguel mantenía con el Rey Juan Carlos mientras que López Madrid adulaba al Rey Felipe VI, desde que era Príncipe de Asturias y siguió en ello cuando ya era Rey como se vio en el imprudente SMS de la Reina Letizia a su 'compi yogui' López Madrid entrometiéndose en el acoso de la doctora Pinto. Relaciones temerarias de La Corona con los Villar Mir que le hicieron decir a un destacado personaje de la política nacional: 'estos Villar Mir pueden hundir la Monarquía'.

Pero la trama de la extraña pareja que forman González y López Madrid (y este último relacionado con el preso Granados) está lejos e acabarse ahí y va muchos más lejos del tren de Navalcarnero -que escondía el plan de un aeropuerto privado en El Álamo- y se proyecta sobre Bankia donde González colocó a López Madrid de consejero y donde ya ha sido condenado por las tarjetas black. Pero ni siquiera todo eso acaba ahí porque a buen seguro que hay y saldrá mucho más.

La pregunta del millón o de los millones es la de ¿dónde están o a nombre de quien las cuentas de González en el extranjero, y donde tiene ocultos los billetes gordos que manejaba con tanta soltura por Madrid? Alguien sin duda va a cantar y eso tiene a todos de los nervios -incluso a Esperanza Aguirre- aunque las revelaciones que vamos conociendo ya son suficientes para el juez, para el PP y la opinión pública nacional cuya capacidad de asombro es ilimitada, convencidos como lo están todos de que falta por estallar la que se espera como 'la traca final'.