Europa pendiente de Francia

Mientras en España seguimos pendientes de los escándalos de la corrupción en la Unión Europea, ya herida por el Brexit y los desaires de Donald Trump, todas las miradas están orientadas a París, ciudad de la luz y el amor donde el terrorismo islámico ha vuelto a reaparecer en sus Campos Elíseos a tan solo unas horas de las inciertas elecciones presidenciales.

Las que se celebran este domingo en primera vuelta donde los principales candidatos, Fillon, Macron, Le Pen y Mélenchon aparecen prácticamente empatados según los últimos sondeos.

El temor europeo y de una mayoría de los franceses está en la posibilidad de que los candidatos populistas y anti europeos de la derecha y la izquierda, Le Pen y Mélenchon, pasen a la segunda y definitiva vuelta del próximo día 7 de mayo.

Pero ese temor no parece compartido por muchos electores que están cansados -como ha ocurrido en España y otros países de la UE- de la vieja política y los duros ajustes fiscales sociales impuestos por Ángela Merkel en la UE para combatir las secuelas de la crisis financiera internacional.

Y aunque falta por ver cómo se decanta un alto porcentaje de indecisos que revelan las encuestas galas está claro que cualquier cosa puede ocurrir. Porque si son los candidatos extremos Le Pen y Mélenchon los que pasan a disputar la presidencia de la República en ese caso la Unión Europea estará en peligro y las consecuencias políticas y económicas en la UE, y España ahí incluida, serían demoledoras.

Por lo que cabe esperar que la sociedad francesa aparque sus disputas ideológicas y partidarias y vote por la estabilidad de Francia y por Europa, porque ellos mismos arriesgan su propia ruina y estabilidad si juegan de manera temeraria a la ruleta rusa, a sabiendas que en el tambor de este imaginario revolver hay dos balas mortales con los nombres de Le Pen y Mélenchon.

De manera que mucha atención a las elecciones presidenciales galas de este domingo porque como decíamos al principio hay mucho en juego en Francia y también en la UE.