El golpe de Bonnie and Clyde en los Oscar

La Academia los equivocó y en vez de entregar el sobre de la mejor película que debían de anunciar Warren Beatty y Faye Dunaway les dieron otro de la mejor actriz (Emma Stone) y se armó la gran confusión en la 89 edición de los premios Oscar de Hollywood.

Por lo que en un principio se creyó que el film ganador era ‘La La Land’ hasta que, en cuestión de segundos, se aclaró el error y ‘Moonlight’ resultó ser la mejor de las películas. Aunque ‘La La Land’ se llevó seis estatuillas, entre ellas las de mejor actriz, Emma Stone, y mejor y joven director, Damien Chazelle.

Los protagonistas del entuerto fueron Warren Beatty y Faye Dunaway, una inolvidable pareja de éxito con su película de dos gánsteres enamorados de los años sesenta ‘Bonnie and Clyde’, que ganó dos Oscar (uno para ella) y marcó un estilo en el vestir de su tiempo.

Ahora la pareja de atracadores dio su último golpe y se llevó el protagonismo de la noche entre revuelos, gritos y suspiros. Algo de lo que hablar -¿como pudo ocurrir algo así ante medio mundo?- y más incluso de lo que se habló de Donald Trump, que se llevó lo suyo pero mucho menos de lo esperado.

El mundo feliz de los sueños convertidos en realidad con algo de magia, una buena música, bailes y una sencilla historia de amor que, de manera un tanto absurda acaba mal, es el relato de la película ‘La La Land’ o ‘La ciudad de las estrellas’, nominada para 14 premios pero ganadora de seis.

Pero hay sueños que tienen un mal despertar y eso le ocurrió a ‘La La Land’ cuando se anunció su triunfo como la mejor película y luego se supo que no fue así, en beneficio de ‘Moonlight’, el reverso de esa moneda soñadora y feliz porque nos invita a un paseo por la cruda y dura realidad. Donde se presenta la complicada historia de un joven gay de color que acaba de descubrir su sexualidad. Un relato tenso y tierno que llega a los cines de los EEUU en la América de Donald Trump.

Son dos buenas películas. La una, comedia musical, para la evasión de los muchos problemas de nuestro tiempo y pasar un rato muy agradable viendo la excelente actuación de Emma Stone y un ágil relato de dirección, montaje y movimiento de cámaras a gran velocidad.

‘Moonlight’ es otra cosa y algo muy serio. Es un drama comprometido y muy emocionante sobre problemas que existen en todas las naciones y razas sobre la libertad sexual y derechos de los homosexuales en todo el mundo y su marginación social y persecución, incluso hasta la muerte en algunos países del planeta.

Quizás la presencia de Trump en la Casa Blanca le ha dado a ‘Moonlight’ un plus de simpatía en una celebración de los Oscar en los que el presidente fue el ‘convidado de piedra’ a garrotazos aunque menos de lo esperado. Porque el mundo de la cultura en USA y en Hollywood de especial manera es celoso de sus derechos y de su libertad.

Y visto lo que está haciendo Trump con la prensa o cómo respondió no hace mucho a Meryl Streep, no convendría descartar que Trump intente el regreso de los tiempos de la censura en el cine, el regreso de ‘la caza de brujas’ de bastantes años atrás, el ‘macartismo’ que buscaba comunistas en Hollywood y que llegó incluso a persiguió hasta el mismísimo Charles Chaplin. Pero en el mundo global y comunicado en el que vivimos Trump lo tiene muy mal si intenta acotar el campo de la libertad.