Trump pisa la raya roja

No había ocurrido nunca pero ha pasado. El presidente de los Estados Unidos Donald Trump ha prohibido la entrada en una rueda de prensa del portavoz de La Casa Blanca, Sam Spider, a los reporteros de cuatro importantes medíos de los EEUU: los diarios impresos The New York Times, y Los Angeles Times, el diario digital Político.com y la cadena de tv CNN. Los representantes de la revista Time y la Agencia Associated Press se fueron de la rueda de prensa en solidaridad con sus compañeros vetados.

Estamos ante la enésima fascistada de Trump, pero esta vez fue demasiado lejos y pisoteó la raya roja de la libertad de expresión que garantiza la Primera Enmienda de la Constitucion americana. Y eso en USA y en todas las democracias del mundo es grave y debe y va a tener consecuencias, tanto en el Congreso de EEUU, como en la opinión pública y cabe esperar que en la gran mayoría de medios del país americano y de otras muchas naciones.

A algunos imbéciles les hacía gracia que Trump insultara a los periodistas en sus ruedas de prensa y que impidiera preguntar a los representantes de varios medios. Ahora Trump ha violentado el marco constitucional al prohibir la entrada de periodistas acreditados en La Casa Blanca en un acto informativo oficial de la presidencia del país.

La causa de semejante disparate ha sido que los medios vetados informaron sobre el intento de Trump de que el FBI desmintiera los contactos de dirigentes rusos con personas del equipo del presidente. Él montó en cólera y acusó al FBI de no controlar la filtración, a dichos medios, de información sensible. Es decir, Trump pretende que el FBI mienta y le oculte sus trapos sucios. Y como no lo ha logrado veta a los medios y periodistas más críticos con él.

Si el presidente no rectifica y esto sigue así muy pronto vamos a asistir al principio del fin de su presidencia desde la que ya ha atacado a los jueces, a la prensa y a los servicios secretos del país, además de a la UE y a numerosos países.