Urdangarin de rositas

Esas ‘Tres Gracias’ togadas que huelen a chamusquina y han juzgado el caso Nóos, imaginamos que a la sombra de ‘la razón de Estado’ que les habrá explicado algún amigo del Poder Judicial, no tienen pudor. Ni por causa de la sentencia aguada y exculpatoria de muchos implicados en el atraco de fondos públicos, ni por lo que acaban de hacer con las medidas adoptadas frente al condenado Iñaki Urdangarin.

Al que no se le ingresará en prisión, ni se le retira el pasaporte, ni se le impone la fianza ridícula de 200.000 euros que ha pedido con la boca chica el fiscal Horrach. A Urdangarin solo se le pide que comparezca una vez al mes en un juzgado. Y nos sorprende que las magistradas de la Audiencia de Palma no se hayan ofrecido a pasar ellas por riguroso turno a casa de Iñaki y Cristina a recoger la firma mensual y a llevarles una ensaimada mallorquina.

La sentencia fue un escándalo en el beneficio de la infanta Cristina -que fue colaboradora necesaria en Aizon en el enriquecimiento ilícito de ella y su marido y copartícipe en el delito fiscal. Y un escándalo por la muy escasa condena a Torres y Urdangarin, en comparación con lo que ocurre con otros casos de corrupción. Y escandalosa por el archivo de los públicos delitos de Madrid y Valencia.

Las salvas de cañón que sonaron ayer en el Palacio Real algunas eran para saludar al presidente argentino Macri, las otras para festejar a Cristina y a Urdangarin.