BBVA sin horizonte, FG se tiene que marchar

Los aparentes buenos resultados de BBVA en 2016 con un beneficio de 3.475 millones de euros han sido mal acogidos en La Bolsa de Madrid y por ciertos analistas porque en España el banco sigue perdiendo terreno y no va como debiera y el grueso de su cuenta de resultados está en México y Turquía. Países marcados por la incertidumbre política y económica (por el efecto Trump en México y la dictadura de Erdogan). A lo que se añade la incierta sucesión del propio presidente de BBVA Francisco González, que permanece atado al cargo con 72 años y quiere seguir ahí hasta los 75 sin que en la entidad se vislumbre un posible sucesor.

Un relevo que en círculos políticos y financieros madrileños se considera que debería conducir a la presidencia de Iñaki Goirigolzarri (ex consejero delegado de BBVA) tras la fusión de BBVA y Bankia para reforzar así la posición española del banco con mejor gestión; y a ser posible reforzada con la presencia en el cargo de consejero delegado de BBVA del actual consejero delegado del Banco Sabadell Jaime Guardiola el que fue el hombre fuerte de BBVA en su filial de Bancomer en México, ahora convertida en el primer pilar del banco español y sometida al ‘efecto Trump’ e imparable devaluación del peso mejicano.

Francisco González ha tenido en sus equipos a primerísimos gestores de la Banca en España pero a medida que brillaban con luz propia y se perfilaban como sus futuros sucesores FG los fulminó y se rodeó de mandos de segundo o tercer nivel por ello sus aciertos y sus errores son exclusivamente suyos.

Y así le van las cosas, mientras crece la inquietud entre los accionistas de referencia del banco por falta de un horizonte de estabilidad del negocio (que fracasó en China y Portugal y ahora tiene problemas en USA y Venezuela), la ausencia de un sucesor de FG de prestigio en BBVA y los riesgos de Erdogan en Turquía y Trump en USA, que para algunos analistas como los de Bank of America Merry Lynch sitúan en los 300 millones de euros y por ello este banco no recomienda comprar acciones de BBVA, a igual que una mayoría de los analistas encuestados.

BBVA a través de su filial Bancomer es el primer banco de México, con una cuota de mercado del 24%, muy por delante de sus rivales. Y Bancomer es la mayor fuente de beneficios con sus 1.980 millones de euros, un 5,4% menos que en el año 2015. Pero los resultados no reflejan bien la nueva realidad con el peso mexicano a la baja (ha perdido un 14% frente al euro durante el último mes y medio del año), por lo que el impacto negativo sería superior y el año 2017 peor por causa de la presión del vecino del norte de México.

La debilidad del principal mercado de BBVA, México, llega en unos momentos en los que otras fuentes de ingresos flaquean. En especial España, en donde el banco tiene una cuota de mercado del 14% pero no logra levantar cabeza. La banca minorista en España ha visto recortados sus resultados un 16% durante el año pasado y la actividad inmobiliaria le reportó pérdidas de 595 millones de euros. En conjunto, y sumando las dotaciones y provisiones por cláusulas suelo, BBVA ganó en España 316 millones de euros, un 46% menos que un año antes.
BBVA en Estados Unidos el año 2016 ha visto recortados sus beneficios en un 11,2%, aunque en este mercado obtiene más beneficios (459 millones de euros) que en el español. Y Las provisiones que ha debido realizar esta filial de BBVA por los créditos a las compañías petroleras y gasistas a principios de 2016 fueron el principal motivo de frenazo de los beneficios.

En Turquía, BBVA acaba de elevar su presencia en el capital del Garanti, tomando la mayoría para poder integrar a este banco plenamente en su balance. Los beneficios en Turquía subieron un 25,6% hasta los 599 millones de euros, también por encima del resultado de las operaciones en España. No obstante, la grave situación política y económica de Turquía ofrece incertidumbres y la divisa nacional no está bien.

La suma de México y Turquía representa en torno al 45% del margen financiero de la entidad global, lo que refleja la elevada dependencia y riesgo frente a dos economías emergentes que muestran señales de inestabilidad e incertidumbre en el corto y el medio plazo, lo que condiciona las expectativas del grupo financiero español. Y en América del Sur, BBVA ha ganado el pasado año 771 millones de euros, 14.9% menos, que ha sido ocasionado en gran parte por el ‘efecto divisa’.

No estamos diciendo que BBVA vaya mal o esté mal, pero sí que el banco necesita un claro golpe de timón y un nuevo capitán y este podría o debería ser el momento para que Francisco González prepare e inicie su retirada, antes que le sea impuesta por sus accionistas, el Banco de España o el BCE.

Los aparentes resultados de 2016 dan a FG la oportunidad de una salida airosa que a lo mejor en 2017 -donde se prevé una notoria caída del dividendo- no la va a tener. Él lo sabe y lo teme y ello se refleja en su carácter -y de sus más allegados y fieles colaboradores- cada vez más agrio porque su tiempo de ‘baraka’ se acaba. Perdió la intuición de negocio (incluso en su fallida pasión digital) y no las ve. Y por eso anda refugiado en su sede, esa ‘gran galleta de cristal’ empeñado en alcanzar el año 2020 y sin saber que -como dijo e hizo el general De Gaulle de manera magistral- todo eso de retirarse a tiempo es fundamental. Por ello, por el bien y por el futuro de BBVA Francisco González se tiene que machar.