Susana pierde votos en el Sur

Una encuesta de intención de voto de la Junta de Andalucía (quién les manda gastarse el dinero en esas cosas) dice que el PSOE andaluz pierde muchos votos -hasta siete puntos- con respecto a sus elecciones de 2015 y está empatado con el PP sureño de Juanma Moreno. Y nos parece lógico que así ocurra porque esa tierra privilegiada está abandonada de la mano de los que han sido sus gobernantes en los más de 30 años que lleva el PSOE al mando del timón sureño.

Y ya ha salido la presidenta andaluza Susana Díaz, o ‘Susana España mía’, a echarle la culpa a Pedro Sánchez -que dice Raimundo Castro que está a punto de saltar al Ruedo Ibérico de las primarias- porque dice la sevillana que esa caída en votos se debe a la crisis del PSOE, ¡vaya por Dios!

Creíamos que la pérdida de votos de Susana Díaz se debía más al paro, la ausencia de crecimiento, los impuestos más altos de España, a políticas de subvención, al fracaso en la educación, la mala gestión pública, el proverbial nepotismo del PSOE en esa tierra, la corrupción ingente de los ERE y los cursos de formación, entre otras muchas cosas que mantienen a Andalucía a la cola de las regiones de España.

Quizás baste asomarse a Canal Sur para entender la crisis endémica de Andalucía. Su programación recuerda la ‘España de chufla y pandereta’ de tiempos pasados que ojalá no vuelvan a este país. Canal Sur, un canal público de altísimo coste y desproporcionada cantidad de empleados muchos de ellos colocados por influencias, no ofrece como debiera cursos de idiomas de formación para jóvenes, empresarios, emprendedores, de tecnología, de turismo (la gran industria andaluza) etc.

Pero Canal Sur sí que dedica muchos espacios a la copla, al flamenco, festivales de música, a los famosos, a los toros, el fútbol, las ferias, romerías, procesiones, a los niños que cantan y cuentan chistes, fiestas de jubilados, etcétera.

Y así y con una escasa política industrial y de formación Andalucía sufre y languidece. Y por eso Susana Díaz se quiere ir a Madrid porque ve que con la mala situación andaluza y la llegada de Podemos puede perder en unas próximas elecciones y piensa que éste es su momento para desembarcar en la capital de España como ‘general secretaria’ del PSOE nacional, siguiendo los pasos de su mentor Felipe González y las invitaciones que le llegan de los poderes fácticos de la capital del Reino.

Ella se hace de rogar y está a la espera de que salte Sánchez a la palestra y de que la Gestora se trague el marrón de los Presupuestos de Rajoy para finalmente aparecer rodeada de barones y gerifaltes del PSOE como la gran apuesta para la renovación y recuperación electoral del socialismo.

Dice de ella Fernández Vara que ‘es un cañón’. Bueno, su fama de ganadora de elecciones se empieza a difuminar y Madrid es mucho Madrid y ella está mal acostumbrada al halago que recibe y a la prepotencia que exhibe en el Sur. Pero, aunque disimule, su suerte ya está echada y muy pronto llegará a Madrid a presentar sus credenciales en la izquierda y en el PSOE porque ella y otros que mandan mucho en España lo han decidido así.