La conferencia de presidentes como una boda

Mucho discurso, muchas ruedas de prensa, muchas fotos, mucho ruido y ni una nuez. La conferencia de presidentes no ha servido para nada y parecía una boda en la que la novia era Susana Díaz huyendo de la prensa que le preguntaba sobre cuándo desvelará su candidatura a la secretaría general del PSOE.

Partido socialista en cuyo patio los ‘sanchistas’ han lanzado una campaña contra Patxi López al que llaman ‘traidor’, como antes llamaban amigos del PP a quienes proponían la abstención en la investidura de Rajoy para evitar las terceras elecciones. O sea, el PSOE a palos entre ellos y Errejón diciendo que hay que quitarle en Podemos poderes a Pablo Iglesias porque es un inmaduro.

Y don Mariano Rajoy Brey convertido en el Rey del Mambo y chupando cámara en la boda para hablar del Brexit y de Trump (este año será para Rajoy muy internacional) y confundir a todos los presidentes regionales con el discurso de que todo es muy importante, que tanto le gusta a Rajoy, y sobre lo mal que estaba España con la crisis y que si no hay ni un euro, que si la abuela fuma, y patatín y patatán. Es decir las gallinas que entran por las que salen, mucho humo y mucho frío.

En la conferencia no se acordó nada concreto salvo crear una comisión para la reforma de la financiación autonómica. Luego Urkullu y Puigdemont tenían razón cuando declinaron venir a Madrid para hacerse unas fotos, aunque ello fue una descortesía para el Rey Felipe VI que presidió el festejo. Ahora bien el día del reparto de la financiación y del FLA debe de estar presidido por un cartel donde se diga: ‘el que no venga no cobra, ni entra en el reparto’. Y ya verán ustedes como vienen el vasco y el catalán.

El caso es que Rajoy está encantado porque ve los líos y algarabías en las que están inmersos sus adversarios de dentro y fuera del PP y sabe que lo del Brexit de la tía Teresita May y lo de Donald Duck Trump le viene muy bien para que la Gestora del PSOE le apruebe los presupuestos de 2017. Y será a partir de ahí cuando Susana desempolve el traje de novia y anuncie un ‘sí, quiero, a la secretaría general’, que es lo que tiene pactado con Felipe, con Cebrián, con el Ibex y con el Rey.