Intolerable agresión a Teresa Rodríguez

Cuando todavía no hemos salido del estupor de la última oleada de crímenes machistas y de las escalofriantes cifras de la violencia de género en España hechas públicas sobre el año 2016, ahora acabamos de asistir a un hecho indecente e intolerable como ha sido el acoso y la simulación de un beso forzado a Teresa Rodriguez, la diputada andaluza y primera dirigente de Podemos en esa comunidad autónoma por parte del empresario sevillano Manuel Muñoz, quien ha justificado su comportamiento diciendo que 'se había tomado unas copitas de más y se pasó siete pueblos'.

Pues vamos a ver cómo se comporta ante el juez este personaje porque la diputada ha presentado denuncia ante los tribunales. Y ha hecho bien porque no se pueden dejar pasar estas agresiones y la denuncia ante la Justicia y la opinión pública son necesarias como elemento fundamental disuasorio para este tipo de agresiones y no digamos para otras más violentas.

De hecho el último informe judicial sobre los crímenes de violencia de género revela que muchas de las víctimas de sus parejas no se habían atrevido a denunciar a sus parejas en sus primeras agresiones que luego acabaron en crímenes.

La violencia de género no es un problemas exclusivo de España pero el aumento de los casos obliga a gobernantes y legisladores a investigar a fondo los motivos de esta creciente deriva y a aumentar los controles de los casos detectados y las medidas preventivas para las situaciones de riesgo.

Porque estamos no ante un caso de 'asesinos en serie' sino ante una serie creciente de asesinatos y eso merece una profunda investigación y a la vez una contundente respuesta preventiva. Para lo que resulta imprescindible la denuncia de las mujeres agredidas por muy complicada que sea su situación personal o familiar porque, demostrado está, que el riesgo de una agresión mortal en cualquier momento se puede precipitar.

En cuanto al empresario Muñoz lo primero que tiene que hacer es pedir disculpas a la diputada y luego debe ser excluido de los cargos que tiene en organizaciones empresariales y, por supuesto, esperar a ver cuáles serán las responsabilidades que para él se esperan de las actuaciones judiciales.