'El Gordo' ya está en el bombo

Esta noche habrá muchos españoles desesperados, ilusionados e incluso insaciables que no pegarán ojo soñando con los 400.000 € por décimo del premio 'Gordo' de la Navidad. De momento la alcaldesa Carmena no ha decidido incluir la suspensión del sorteo entre sus ocurrencias y a buen seguro que los independentistas catalanes no van a renunciar a comprar esta lotería tan española.

En esto del Gordo la unidad nacional está asegurada, y solo falta por ver a quién le toca, si está repartido y a ser posible entre los ciudadanos que más lo necesitan y en las poblaciones más dejadas de la mano de Dios como las que en estos días sufrieron inundaciones torrenciales.

Aunque sabido es que la Diosa Fortuna es imprevisible y por ello el Gordo podría caer en el Palacio de la Zarzuela, en el CNI, en el PP, en la Moncloa, a Amancio Ortega e incluso a Donald Trump si es que Aznar le ha enviado unos décimos de los de FAES como regalo de Navidad.

Aunque también podría caer el Gordo en el Congreso de los Diputados y en ese caso veríamos dando saltos a Bescansa con el niño, a Iglesias abrazado con Errejón, a Homs y a Rufián cantando el 'Viva España', a Pedro Sánchez desolado por haber dejado el escaño, a Villalobos hecha una fiera porque no compró lotería, y a la pastorcita Pastor presumiendo de ser ella un talismán.

Pero puede ocurrir que el Gordo le toque a Cristóbal Montoro, es decir al ministro de Hacienda, si sale un número que nadie o muy pocos compraron, lo que sonaría a tongo y lo que le vendría muy bien al gobierno para pagar las autopistas radiales o para rellenar el 'cerdito' -la hucha- de la Seguridad Social que está en las últimas y apenas hace 'bling bling'.

El Gordo ya está en el bombo que mañana empezará a girar abriendo un corto tiempo para las esperanzas y las ilusiones de millones de españoles que esperan ser agraciados con el gran premio de la Navidad, o con los premios de menor cuantía, la pedrea o el reintegro de consolación. Lo que sea y a ser posible repartido y para los más necesitados que son los más y por lo tanto y según el cálculo de probabilidades los que tienen muchas más posibilidades de acertar.