BBVA: Francisco González, cabeza de turco

gonzalez-900

La salida de Ángel Ron de la Presidencia del Banco Popular ha vuelto a desatar rumores de fusiones bancarias y relevos en la cúpula de otras entidades donde aparece el nombre de BBVA, a pesar que Francisco González (FG) aseguró, poniéndose la venda antes de la herida, que él está viviendo una ‘segunda juventud’ como lo declaró al diario chileno Mercurio, que lleva el nombre del Dios romano del Comercio.

FG, que tiene 72 años y no cesa de prorrogar su retirada, ahora a los 75, presume estar en plena forma (juega al golf y hace gimnasia) y más que un segunda juventud podríamos decir que ha bebido la pócima milagrosa de la ‘eterna juventud’.

Aunque ello no le ha servido a FG para recuperar el carácter amable de cuando sus más próximos le llamaban ‘Paco’ y parecía una persona encantadora abierta a las ideas y a la modernidad tecnológica. Donde, dicho sea de paso, nunca estuvo muy acertado en la era de Internet, porque fue demasiado rápido cuando debió ir con pies de plomo. Y ahora, en plena era digital, él regresa a la banca tradicional y anuncia que piensa comprar más bancos en Chile o en USA para despistar y, de paso, presumir de músculo financiero a pesar de que a BBVA las cosas no le van demasiado bien.

En la lista de posibles sucesores de FG figuran tres nombres de postín que si los citamos pueden ser objeto de su ira, mas ahí van. José Ignacio Goirigolzarri; José Manuel González Páramo y Juan María Nin.

De entre los tres Goirigolzarri, al que FG echó del puesto de Consejero Delegado de BBVA, para evitar su sucesión a pesar de su espléndida gestión, parece el mejor situado porque en ciertos ambientes próximos al ministro Luis de Guindos se dice que lo que tiene que hacer BBVA, en vez de comprar bancos extranjeros -sobre todo después de fracasos en China, Portugal y los peligros que les acechan en la Turquía de Erdogan y en el México Bancomer por la llegada de Donald Trump-, es comprar o fusionarse con Bankia dejando a Goirigolzarri de presidente.

Pero cada vez que alguien el comenta esta opción a FG su ira es tal que tiemblan los cimientos de la ‘galleta María’, que corona su flamante y nueva sede institucional, hasta el punto que un día de estos esa oronda estructura puede echar a rodar por la M-30 madrileña y llegar a la plaza de todos de Las Ventas arrasando cuanto a su paso esté.

Pero cierto es que en el Gobierno no están nada contentos con él, por su aireada ‘independencia’ -a pesar que le debe el cargo a Rodrigo Rato- como se vio a la hora de no ‘ayudar’ en la Sareb y otros asuntos en los que tenía interés el Ejecutivo. Además esa fusión con Bankia puede facilitar la recuperación del dinero público del rescate y quitar argumentos a la oposición de la izquierda radical. La que tiene cogido a BBVA en la ‘Operación Chamartín’ donde, dicho sea de paso FG en sus conversaciones con la alcaldesa Manuela Carmena estuvo bastante mal en fondo y forma, lo que la alcaldesa nunca olvidará.

Lo de González Páramo, hombre que llegó del Banco Central Europeo, que algo tendrá que decir en su día sobre el futuro presidente de BBVA, tiene cierta lógica. Pero que no se mueva mucho el tal Páramo, que hoy es Consejero Ejecutivo con blindaje de dos años, porque FG se lo podría cargar con suma facilidad, como hizo con otros de sus ejecutivos. Y lo de Nin, con quien FG tiene buenas relaciones, solo sería posible si es el propio FG quien lo nombra su ‘delfín’ para así frenar a Goirigolzarri.

Vamos a ver qué ocurre en 2017, porque si el Gobierno arregla pronto y bien los Presupuestos, el patio de la Banca se volverá a mover. Y ojo con el efecto Trump en México, un peligro que podría afectar a la base del negocio actual bancario de BBVA que está en Bancomer, donde FG ha provisionado parte (una 40% de sus dividendos de 2017) porque la devaluación del peso mejicano ya tiene consecuencias en su cuenta de resultados.

A lo que se sumará la incertidumbre turca, ‘la pasión turca’ de FG, una vez que el Garantí (donde BBVA es el primer accionista controlador) está a merced del contra golpe de Estado del presidente Erdogan, que ya le ha mandado un aviso a FG ordenándole que abarate y facilite los créditos lo que debe ser entendido como un primer aviso que podría acabar en nacionalización porque el nuevo Sultán es capaz de todo.

O sea, que hay algunos nervios entre los fondos accionistas de BBVA donde también se empieza a barajar la idea de una sucesión, a pesar de que FG se encuentra más joven que nunca, y decidido a permanecer al frente de la entidad hasta 2020, si es que nadie levanta sobre su cabeza de turco en potencia el alfanje de plomo del único y verdadero poder.

Sobre el autor de esta publicación