Soraya y Cospedal, a palos

Comenzaron tirándose sus respectivos maridos a la cabeza, Soraya desde la vicepresidencia del Gobierno y Cospedal desde la secretaría general del PP, y ahora andan las dos peleándose por los ministerios del que se espera que pronto sea nuevo gobierno de Rajoy.

Y vamos a ver que ocurre porque don Mariano no quiere mas líos, o como suele decir 'algarabías', de los que ya tiene a la vista de una legislatura que es complicada y azarosa como el reinado de Witiza. Es cierto que Soraya ha perdido fuelle, está quemada y ha fracasado en la política de comunicación del Gobierno.

Pero Cospedal en la secretaría general -amen de acumular sueldos en Madrid y Toledo- ha sido una nulidad al frente del PP, armó el lío de Luis Barcenas por fumarse en puro en el polvorín de la tesorería, y de comunicar mejor ni lo debatimos porque la manchega no sabe hablar ni 'en simulación ni en diferido'.

Eso sí, las dos son abogadas del Estado -un cuerpo al que le debería estar prohibido meterse en política, salvo que abandonen la carrera- y por lo que se ve, tienen pasión por controlar los servicios de información. Soraya quiere seguir con el CNI en la vicepresidencia o en Presidencia. Y Cospedal quiere Interior para controlar la Policía y la Guardia Civil. Y si Mariano las deja hacer a las dos en esos departamentos entonces sí que se va a liar.

Lo mejor sería pasar Soraya a Justicia y Cospedal a Agricultura, o algo así (nada de Fomento con un maridito así) pero con la condición obligada de que abandone de manera inmediata la secretaría general del PP, porque no se puede estar en misa y repicando campanas.

En todo caso, vemos de retirada y como embajadores á Margallo (Londres para hablar de Gibraltar), Fernández Díaz (Vaticano, para que rece un poco mas), Montoro (OCDE, antes que el Parlamento pida la recusación de Wert) y Morenes (OTAN, por razones obvias).

Pero falta por adivinar quienes serán los nuevos ministros de fuerza y de negociación de Rajoy, las caras nuevas y comunicadoras que den fe de que algo ha cambiado o va a cambiar en el PP. Aunque lo importante es que cambie Rajoy y eso si que será difícil de conseguir. ¿Y si mandamos a Soraya a Berlín con Merkel y a Cospedal a Washington con Hillary? Pues quizás esa sea la solución porque las dos en el gobierno no podrán, por mucho que se empeñe Rajoy, convivir.