Cebrián contra el nuevo 'sindicato del crimen'

Estamos a cinco minutos de que Juan Luis Cebrián declare la 'Segunda Guerra Púnica del Grupo Prisa' contra el 'sindicato del crimen' -aquellos heroicos periodistas que denunciaron los crímenes del GAL- pero esta vez en versión más amplia e internacional porque entre sus adversarios también esta el diario The New York Times, La Sexta, El Confidencial, el Daily Planet de Supermán y buena parte del Twitter a la española y Facebook mundial.

El Times neoyorquino porque se atrevió a publicar una declaración de Miguel Ángel Aguilar en la que denunciaba problemas de censura en las páginas del diario El País. Motivo por el que Cebrián montó en cólera, rompió todas las relaciones de Prisa con el NYT (eliminando la publicación de su suplemento semanal) y expulsó a Aguilar de las páginas del diario. Poco después Miguel Ángel me dijo en los pasillos del Congreso de los Diputados: 'lo peor de todo esto es que pronto tendremos que salir a defender el derecho a la libertad de expresión de Juan Luis'.

Acertó Aguilar y en ello estamos ahora, a propósito del boicot que Cebrián sufrió en compañía de Felipe González en la Universidad Autónoma de Madrid, aunque en esa justa defensa están muchos con desigual pasión o entusiasmo, porque hay que ver el lametazo que le ha dado en el culo a su señorito de Prisa su columnista de moda Rubén Amón sin el menor pudor. Y sin recordar Rubén que la cal viva del GAL sí que existió bajo el gobierno de Felipe Gonzalez, lo diga Pablo Iglesias, su porquero o el lucero del alba.

Y si alguien lo duda que le pregunte a José Antonio Sánchez, el flamante Director General de RTVE, que era íntimo amigo del general Galindo al que visitaba en la cárcel con asiduidad. El tal Sánchez, 'galindito', que criado fue a los pechos de Zaplana y al que el nuevo Parlamento deberá destituir de fulminante manera cuando Cebrián y González culminen esta versión política de 'Operación Triunfo' que ganará de calle Mariano Rajoy para que, por fin, comience la legislatura que va a ser de traca.

Eso sí, entre tanto ruido nos hemos quedado sin escuchar el que sin duda habría sido un luminoso y trepidante diálogo entre Cebrián y González sobre la 'Sociedad Civil', la que Mario Conde confundía con la Guardia Civil cuando bailaba sevillanas con Jesús Polanco.

Aunque más que el diálogo nos habría gustado asistir un 'menage a trois' de González, Cebrián y Fandi (ese gran empresario tan recomendado por Glez.) sobre las guerras en el Sudán y sus consecuencias directas en las sociedades panameñas de Star Petróleum, y en otras que pueden estar al caer una vez que María Dolores Márquez de Prado (abogada de Teresa Aranda y esposa de Javier Gómez de Liaño, que regresa así al lugar del crimen) desenrede la madeja del académico Cebrián.

Señor, Señor, cómo viene la prensa y lo que está por llegar. Ahora que Prisa se querella por 'competencia desleal' (sic) contra El Confidencial, como a los tiros anda con La Sexta, como en su momento con Maruja Torres o Santos Juliá (que regresó). Y con todo el que se acerque al cinturón mediático del único poder, porque hay mucho en juego y no está el horno para bollos como bien sabe José Antonio Zarzalejos, que se ha despedido de la SER a la vista de cómo está el panorama e hizo bien.

Se dice que la tensión bajará cuando Rajoy resulte investido presidente con la abstención del PSOE. Esperemos que sea así aunque nada ni nadie está en condiciones de garantizar esa 'pax romana' porque las espadas siguen en alto y nadie las quiere envainar.