Silencio en la política

Rajoy

En los últimos días se ha abierto en España un paréntesis de silencio entre los principales líderes políticos Rajoy, Sánchez, Iglesias y Rivera. Lo que para algunos podría ser una buena señal si fuera cierto que el público silencio de todos ellos constituye una cortina de humo tras la que se celebran discretos contactos y negociaciones en pos de buscar una salida a la crisis institucional del país.

Y no solo por la gravedad de la situación española y de nuestro entorno de la Unión Europea sino porque parece ser que todos los partidos no desean unas nuevas elecciones y la única manera de evitarlas sería un pacto de gobierno con apoyos directos o abstenciones pactadas sobre un calendario de medidas urgentes en lo social y económico. Entre las que destacan la perentoria necesidad de fijar un techo de gasto para los Presupuestos Generales de 2017, lo que por otra parte permitirá a las Comunidades Autónomas perfilar sus cuentas y presupuestos a fin de evitar nuevos ajustes.

En esta presunta ronda negociadora secreta o discreta nadie se puede quedar al margen y ahí incluido Podemos por más que sus líderes no dudan en declarar que votarán no a una investidura de Rajoy. Que es lo mismo que pregona el PSOE mientras Ciudadanos no pasa de ofrecer una tímida abstención. Y si todos se mantienen en sus trece entonces no habrá investidura y el país caminará hacia terceras elecciones y ya se verá por que sendero, porque para abrir el tercer periodo electoral es necesario que se celebre una votación de investidura en el Congreso de los Diputados.

De entre los ahora ‘callados’ líderes políticos destaca Pedro Sánchez quien desde que terminaron los comicios del 26-J -donde por cierto tan mal le fue al PSOE- solo ha comparecido una vez ante los medios de comunicación y no se sabe bien el por qué ni que está tramando. Y no son pocos los que se preguntan que pretende Sánchez y sobre ello hay distintas opiniones y cábalas al respecto:

-Por ejemplo, hay quien aseguran que Sánchez quiere que Rajoy pierda una votación de investidura como la perdió él y que una vez empatado el partido el PSOE optaría por la abstención en segunda ronda.

- Otros observadores y dirigentes del PSOE consideran que si Rajoy consigue que C’S vote a su favor en vez de abstenerse el PSOE se verá obligado a abstenerse frente a la oportunidad de un gobierno con 170 escaños a su favor (PP, C’S y CC).

-Los hay también quienes no descartan que la venganza de Sánchez contra Rajoy se convierta en pedir su retirada como candidato a la presidencia del Gobierno para que los socialistas se abstuvieran en pos de favorecer un gobierno del PP con otro candidato a la presidencia del Gobierno, algo que ya intentó pedir Albert Rivera pero que Rajoy no está en condiciones de ofrecer una vez que por dos veces, el ganó las elecciones.

-Por último está la posibilidad de que Sánchez intente presentarse él mismo a la investidura buscando el apoyo de Podemos, sus aliados y los nacionalistas independentistas catalanes, lo que no es nada fácil de imaginar, porque el Comité Federal del PSOE vetó el 28 de diciembre ese posible pacto con los secesionistas.

El misterio de Sánchez es crucial porque el PSOE sigue teniendo la llave de la investidura y porque el Partido Socialista como tal no se ha movido en ningún sentido a pesar de que destacados dirigentes sobre todo del centro y sur del país (La Mancha, Andalucía y Extremadura) si se han mostrado favorables a la formación inmediata de un gobierno presidido por el PP, lo que también han pedido ex ministros del PSOE.

Naturalmente, las posiciones finales de cada uno se van a decantar en presencia del Rey Felipe VI que mañana martes inicia sus consultas con los líderes políticos con representación parlamentaria. Aunque el día clave será el jueves que es cuando el Rey recibirá a Rivera, Iglesias, Sánchez y Rajoy y entonces sabremos si existe o no la posibilidad de que se celebre la investidura en los primeros días de agosto para así contar con un nuevo Gobierno a mediados del próximo mes.

Quedan pues cuatro días para que se levante el telón de este primer acto del drama político español. Si fracasa entraremos como ya ha anunciado Rajoy en un segundo acto de ‘reflexión’ y a partir de ahí quedará pendiente el desenlace: o investidura o terceras elecciones y punto final.

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