El debate y el partido

Hoy debuta la Selección, La Roja, en la Eurocopa de Francia frente a los checos y con De Gea como problema al fondo, lo que ha creado una cierta tensión en el equipo y profunda inquietud en todo el país si al final se confirman las acusaciones que pesan sobre el guardameta de un presunto caso acoso sexual. En principio España parte de favorita pero si pierde el impacto de la derrota en la campaña electoral se hará notar en beneficio de la abstención. De manera que veremos que pasa hoy en Toulouse porque el resultado del partido llegará incluso hasta el debate electoral que comenzará poco después del encuentro.

La verdad es que los españoles estamos hartos de las elecciones y de la campaña electoral. De manera que lo mejor del debate ‘a cuatro’ entre Rajoy, Iglesias, Sánchez y Rivera será que después del mismo quedarán solo 13 días para la jornada electoral. Pero mientras tanto todos vamos a sufrir el ‘campañeo’ que es como el ‘postureo’, aunque esta vez eso de los grandes mítines se está cambiando por paseos callejeros porque los líderes temen no llenar las plazas de toros y recintos deportivos. Como muchos de ellos temen que no se llenen las urnas por la abstención que será mayor que la del 20-D como es lógico y natural.

El debate está aquí y todos los asesores de los contendientes nos dicen que será ‘en positivo’ y lleno de ‘propuestas’, pero ya veremos qué pasa y si al final se cumple el pronóstico de que Iglesias y Rajoy se buscarán el cuerpo a cuerpo para ningunear a Sánchez y a Rivera. Porque en esta ocasión el primer y el segundo partido nacional son el PP y Podemos, a la vista de lo que anuncian las encuestas electorales.

El favorito del debate es Iglesias porque los expertos dicen que anda muy bien entre las cámaras de televisión y es muy hábil a la hora de plantear su discurso político ambivalente. Por más que su colección de disfraces socialdemócrata, patriota, europeísta y transversal empieza a ser muy conocido y aunque esta vez sume muchos votos de IU tampoco parece que vaya a romper las urnas. Iglesias buscará pelea con Rajoy y a Sánchez le tenderá la mano una y otra vez para invitarlo a sumarse a su futuro Gobierno y presentarlo a los espectadores como el perdedor.

La victima aparente del debate será Mariano Rajoy porque todos irán a por él y contra él, por las políticas de ajustes y la corrupción, como si se tratara de una carrera de los tres aspirantes al título de Presidente que podría ganar el que más duro le pegue a Rajoy.

Sin embargo Rajoy es la gran incógnita del debate porque nunca se ha enfrentado a Iglesias ni a Rivera, y ya conoce el talante muy agresivo de Sánchez. Pero si Rajoy mantiene la tranquilidad y busca el mano a mano con Iglesias olvidándose de los demás podrá escaparse de esta trampa del debate en el que un serio traspiés puede ser mortal.

A Sánchez Rajoy le dirá que el único cambio que llegará el 26-J será en el liderazgo de la izquierda, mientras que a Rivera le recordará que su candidato a la Presidencia del Gobierno es Sánchez, como ya se vio en la investidura.

A Rivera últimamente se le ha visto muy nervioso y agresivo mientras que a Sánchez se le ve asustado y en la necesidad no solo de pelearse con Rajoy sino de desenmascarar a Iglesias. Y ese doble trabajo le va a costar más de un disgusto. Su discurso del cambio para echar al PP de la Moncloa parece agotado y no le sirve, y ese otro de que él intentó la investidura es el simple reconocimiento de su fracaso. Y además tiene abierto el flanco catalán, la brecha por donde atacaran Rajoy y Rivera.

En realidad no se espera nada nuevo que no hayamos escuchado en estos meses y desde que terminaron los comicios del 20-D, salvo que Pablo Iglesias nos ofrezca alguna sorpresa de esas que le gustan a él. Por ejemplo diciendo que si es el líder de la oposición facilitará que en España haya pronto un Gobierno de la nación.