El Zika amenaza los Juegos de Brasil

Hace tiempo que Brasil fue abandonado de la mano de Dios y de sus gobernantes. Y está pasando de ser una gran potencia emergente de América Latina a convertirse en una pesadilla de la economía americana y mundial si la burbuja económica de Brasil estalla y contagia al continente suramericano.

Lo que sería una enorme catástrofe que podría empeorar, o adelantarse en el tiempo, si por causa de la epidemia del Zika -el mosquito que produce malformaciones en los fetos e hijos de las mujeres embarazadas que sufrieron su picadura- los Juegos Olímpicos de Rio de Janeiro son suspendidos, en caso de que muchos atletas destacados se negaran a participar en esta Olimpiada y no digamos si finalmente el Comité Olímpico Internacional (COI) decidiera a última hora -ya solo faltan dos meses- su traslado a otras ciudades del mundo.

En España uno de nuestros primeros deportistas Pau Gasol ha dado la señal de alarma al anunciar que no sabe su asistirá a los Juegos por temor al Zika, lo que ha causado gran impacto entre los atletas españoles a pesar de que el Comité Olímpico Español ha descartado el riesgo de contagio.

Pero la alarma de Gasol ha coincidido con un nuevo informe firmado por 150 científicos de Universidades de prestigio en el mundo (Harvard, Zurich, Columbia, etc) en el que se pide a la Organización Mundial de la Salud (OMS) que suspenda los Juegos de Rio de Janeiro o que los traslade a otra ciudad por el riesgo de contagio de los atletas, sus familiares y los turistas que acudirán a la Olimpiada y que podrían verse afectados y extender la epidemia en otros lugares del Planeta.

De momento la OMS y el COI se oponen a aplazar o a cambiar los Juegos de Rio a otra ciudad o distintas ciudades del mundo como algunos observadores empiezan a proponer. Pero está claro que el riesgo y la preocupación existen y forman parte de un debate abierto que sin duda ha provocado la alarma en Brasil, donde se están tomando toda clase de nuevas medidas preventivas contra el Zika para alejar de Rio el fantasma de la suspensión de los Juegos en los que el país ha desplegado un gran esfuerzo y derrochado una enorme ilusión.

Un país, por otra parte, sumido en una crisis institucional tras la destitución de su presidenta Dilma Rousseff, tocado por una gigantesca corrupción de alto nivel y por la desaceleración de su economía, lo que ha obligado a devaluar su moneda el real, y alertado a muchos inversores internacionales entre los que se encuentra España de manera destacada.

Veremos que ocurre y ojalá que los Juegos de Rio se puedan celebrar con todas las garantías de éxito y el máximo control de la sanidad frente a la preocupante epidemia del Zika. Que sobre todo provoca alarma entre los mas jóvenes atletas por las consecuencias que un contagio podría tener en sus vidas y su futuro matrimonial, como parece ser el caso de Pau Gasol, que el mismo acaba de comentar.