Hablemos de fútbol con Aznar al fondo

A partir de este viernes y al menos hasta el lunes solo se hablará de futbol en relación con la final española de la Champions League que se celebra este sábado en Milán donde por segunda vez en estos dos últimos años se verán las caras el Real Madrid y el Atlético de Madrid. Sin duda un acontecimiento deportivo que dará la vuelta al mundo y donde, una vez más, el fútbol español ganará prestigio y en este caso camino de la Eurocopa de Francia que está al llegar.

O sea, nuevo descanso deportivo en la campaña electoral y vamos a ver si Carmen Martínez Castro se tira un detalle -después de lo mal que se ha portado- e invita a Marcello a ver el partido en el Palacio de la Moncloa y en compañía de Mariano Rajoy que es un fino analista deportivo. Y así tomamos un té con pasteles rusos y hablamos de los peces y las flores, a no ser que Rajoy se nos vaya a Milán a chupar cámara electoralista en el palco, que estará de bote en bote y en este caso sin Puigdemont.

Además si Rajoy se va a Milán corre el riesgo de encontrarse en dicho palco con José María Aznar y eso sí que puede producir escenas de una cierta tensión e incomodidad entre ambos ‘presidentes’. Máxime ahora que Aznar está a cinco minutos de apoyar a Donald Trump en EE.UU. y si lo hace antes de la jornada electoral del 26-J le volverá a meter el dedo en el ojo a Rajoy, y ya van seis veces.

De momento Aznar no invitó a Rajoy a los cursos de verano de FAES, lo que constituye la prueba del cabreo monumental que tiene con Rajoy y con Montoro por dos motivos: primero por la inspección fiscal y multa que sufrió (él que es inspector fiscal) al intentar camuflar ingresos de rendimiento personal a través de una sociedad familiar. Algo parecido a lo que intentó Monedero y se lo afeó el PP; y en segundo lugar porque Montoro filtró su conversación con Aznar en Hacienda, el plantón que le metió de una hora y palabras privadas entre ambos en el despacho del ministro, lo que sin duda es una pasada.

Pero claro Aznar estaba moviéndole la silla a Rajoy en el PP con ayuda de Cayetana y exigiendo un ‘congreso abierto’ del partido y Mariano le devolvió la puñalada enviándole a Montoro, que es como meterle a un miura en FAES. Una Fundación que depende del PP y de la que podría ser expulsado Aznar si Rajoy logra llegar a la presidencia del Gobierno después del 20-D (dicen que está pensando colocar ahí a Cospedal). O sea que cuidado con esta pelea de gallos que alcanzará cotas muy altas si Rajoy por ‘H’ o por ‘B’ no obtiene un buen resultado electoral.

De momento, este sábado todos a Milán y Aznar en el avión blanco de don Floro, que ha exigido sus pilotos de la suerte -los que le llevaron a Lisboa el pasado año- y con los que espera volver a Madrid llevando la orejona número 11 en la cabina. Naturalmente, si los espartanos del Atlético se lo consienten, lo que está por ver porque tienen muy alta la moral y un sólido equipo que se convertirá en una muralla frente a los estilistas del Real Madrid. Rajoy, como Aznar, va con los blancos, y el Rey Felipe VI con los colchoneros, lo que puede ser una señal. Es decir, que corra el balón y que gane el mejor.