Podemos y Caperucita

Creíamos que el malo de la película era Rajoy y ahora resulta que va a ser Iglesias, que es un inocente corderito como el de Norit al que todos acusan de ser el lobo feroz que se quería comer a Caperucita. O sea que nos hemos librado en Austria y por los pelos de los populistas de la extrema derecha a favor de un presidente verde, que te quiero verde, y ahora el pánico al populismo de todos los poderosos, los inversores y los eurócratas de Bruselas está centrado en España porque empiezan a creerse lo que Pablo Iglesias repite sin cesar y con optimismo: que los de Podemos y sus aliados van a ganar las elecciones del 26-J.

Iglesias sabe que hablando bien de uno mismo, una y otra vez, los que lo escuchan empiezan a creerlo entre otras cosas porque más tarde no se acuerdan a quién se lo han oído. Pero hay más, empieza a circular en Madrid el rumor de que existe una encuesta electoral en la que el PP se queda en segundo lugar por detrás de Podemos y delante del PSOE.

Y claro, semejante encuesta, infundio, rumor o maldad, no hace otra cosas que alimentar las expectativas de Iglesias, hundir a Sánchez en la desesperación y agitar el fantasma del lobo feroz disfrazado de cordero para ver si con ello Mariano Rajoy Brey levanta el vuelo a lomos del voto útil y del miedo a Podemos que es a lo que juega el PP. Motivo por el cual cabe sospechar que el rumor de esa encuesta en la que Podemos gana las elecciones parte del despacho de Moragas y su adjunto Arriola, que son los dos estrategas de campaña a los que no se les ocurre nada porque, a fin de cuentas, el que manda es Rajoy.

Pero ¿y si llega el lobo y gana Podemos? Pues entonces las campanas tocarán a rebato como en los pueblos de montaña y todos a rezar y al sálvese quien pueda. Y el cura del pueblo a partir de entonces ya no dejará a los niños del lugar jugar con el trabalenguas de Caperucita en el que se contaba el cuento sílaba a sílaba del revés: ‘vay Tacirupeca por el quebos, ralatrán, ralatrán, ralatran, y de toprón ¡el bolo!…’

Pues nada, si Podemos gana las elecciones solo queda a mano la gran coalición PP, PSOE, C’s, o ponerse a rezar. En realidad este lobo que no es tan negro como lo pintan ya les ha sacado varias veces al PP -y a los poderes económicos de la derecha- las castañas del fuego eterno. No en vano si Podemos no hubiera acudido a las elecciones del 20-D el PSOE habría ganado esos comicios y llegado a la Moncloa. Asimismo no se debe olvidar que si Iglesias hubiera apoyado la abstención de Podemos y sus aliados en la investidura de Sánchez, Rajoy ya no estaría fumando un puro en el Palacio y viendo en Moncloa el fútbol y Roland Garros. Y lo que es más importante -y éste será el tercer servicio de Podemos a la derecha española- si Podemos derrota al PSOE el 26-J al final el lobo que se comerá a Sánchez no será Iglesias sino Rajoy.

Y sigue el cuento de Tacirupeca: ‘y jodi el bolo: ¿dedon vas Tacirupeca? Y jodi Tacirupeca: ivo dedon me lase el ñoco. Y el bolo se la miocó’. Y colorín colorado Pedro Sánchez se ha acabado.