Gana el Barça con pocas banderas

Meritoria victoria del Barcelona (2-0) sobre el Sevilla en la final de la Copa del Rey que estuvo precedida por la batalla de las banderas esteladas, que al final fueron muchas menos de las esperadas porque se impuso la cordura y también porque los secesionistas entendieron que provocar en Madrid era un riesgo para ellos y para la imagen de su club.

Tranquilidad pues en el encuentro donde los sevillanos dieron una lección de ímpetu pero sin aciertos y donde el Barcelona acabó imponiendo su clase con un espectacular gol de Jordi Alba que abrió el marcador en la prórroga y que luego remató Neymar ante un Sevilla desarbolado en la contra desesperada.

Al final el fútbol se impuso a la política, mientras regresa la campaña electoral que el próximo domingo volverá a vivir un día de descanso ante la esperada final madrileña de Milán por el título de la Champions League entre Real Madrid y Atlético de Madrid. Otro gran espectáculo deportivo español que va a tener su continuidad en la Eurocopa de Francia.

El Barcelona jugó durante bastente tiempo con un jugador menos por la expulsión de Mascherano (luego se expulsaron dos jugadores del Sevilla) pero se impuso a dicha adversidad con un juego mas agresivo conducido por un genial Iniesta.

El capitán del Barça que recogió la Copa de las manos del Rey Felipe VI, que soportó la esperada pitada del himno nacional por parte de los seguidores catalanes pero con poco éxito porque los pitidos, como sus banderas, fueron ahogados por las palmas y banderolas sevillanas, lo que facilitó una natural bajada de la tensión política que al final se difuminó en favor del espectáculo deportivo que se impuso a todo lo demás.