La burguesía catalana de CiU con Otegi

Puigdemont ha dicho que no asistirá a la final de la Copa del Rey porque no dejan exhibir banderas independentistas de Cataluña. Pues muy bien, que se quede en Cataluña con Bildu, Otegi, la tribu de Anna Gabriel y la CUP y Junqueras y ERC. Los que son ahora aliados y socios de la burguesía catalana que siempre ha pretendido representar y liderar CiU a lo largo de los últimos años bajo el mando de Jordi Puyol, luego de Artur Mas -el desaparecido- y ahora de Carles Puigdemont.

O sea que las clases medias y altas del nacionalismo catalán se han puesto en manos de Junqueras, Otegi y Gabriel, una vez que CiU, ahora disfrazada de DiL para huir de los escándalos del 3% de comisión, le ha encargado al president Puigdemont estas nuevas alianzas para avanzar todos juntos en pos de la independencia de Cataluña, para marcharse de España y de la Unión Europea que es lo que le falta al nacionalismo burgués catalán para completar su asombroso suicidio colectivo.

El que puede llegar antes de lo que ellos imaginan porque una vez visto lo que ocurre con los Presupuestos catalanes puede que Puigdemont tenga que convocar otras nuevas elecciones -en todas partes cuecen habas- que serían las enésimas en los últimos cinco años y en las que por fin Oriol Junqueras sería el triunfador de una larga carrera en la que le han llevado -a él y a ERC- en volandas los máximos dirigentes de CiU y el PSC.

¡Que divertido! El llamado nacionalismo moderado catalán en brazos de Otegui, con Junqueras de presidente, la tribu de Anna Gabriel luchando contra el sistema y las oligarquías, y con CiU en los tribunales por desafío a la legalidad o por la corrupción.

Es cierto que la Justicia española, o los que mandan en ella, no se atreven con los Pujol a los que no le tocan un pelo ni se les ponen medidas cautelares o preventivas, a pesar de todo lo que se ha sabido de sus casos de corrupción, y de lo que el propio Jordi Pujol confesó sobre su fortuna en Andorra una vez que el fisco español estaba sobre sus talones.

¿Cuál es la causa del trato de favor a los Pujol? No se sabe si se quiere evitar un efecto político negativo en Cataluña o si Jordi tiene secretos de Estado para amenazar al Estado, una vez que dijo aquello de que si se movían las ramas de su árbol se podían caer muchos nidos.

En todo caso Pujol acabó muy mal, o está en ello. Y por otros derroteros su pupilo Artur Mas también ha salido trasquilado de la primera línea política, tras fracasar su intento demencial de secesión catalana y en su referéndum que nunca existió ni existirá. Pero antes de irse a su casa Artur Mas, jaleado por los Pujol, metió a CiU y amplios sectores de la burguesía catalana en el disparate del independentismo. Una ratonera donde este importante sector de clases medias y altas nacionalistas se ha sumergido camino y en las peores compañías.

Y ahí están y ahí siguen como si todo esto fuera lo normal y algo muy natural y sin importancia, mientras el gobierno de la Generalitat está en quiebra y los inversores internacionales huyen de Cataluña. Todos ellos jugando a la normalidad y con su nuevo fichaje, Otegi, al frente de la procesión. Muy bonito, ¿hasta cuando? Hasta que alguien con sentido común rompa la impostura y denuncie esta demencial situación. Y cuando antes pues mucho mejor.