Escándalos por doquier

Mientras la política sigue bloqueada, los tribunales de los escándalos y de la corrupción y sus correspondientes líos en los partidos políticos no dan abasto ni tienen pan para tanto chorizo. Ayer han ingresado en prisión -de donde parece que está a punto de salir Carlos Fabra gracias a una jueza de muy llamativa trayectoria- los primeros responsables de ‘Manos Limpias’ y Ausbanc, Bernard y Pineda, acusados de dirigir una trama criminal, lo que arroja sombras sobre el presente procesal de la Infanta Cristiana en el juicio del caso Nóos.

Mientras tanto, el alcalde de Granada, José Torres Hurtado, ha dimitido del cargo en el que se había encastillado e imaginamos por la orden de Rajoy y ante el temor en el PP de una moción de censura del PSOE y C’s. Lo que induce a pensar, vista también la reticente dimisión del exministro José Manuel Soria, que Rajoy no está para bromas y no piensa dejar títere con cabeza cuando aparezca un indicio de corrupción.

Y ojo con Aznar, que anda con cara de muy pocos amigos en la Moncloa porque acaba de presentar ante la Fiscalía del Estado una denuncia por la filtración de sus declaraciones fiscales. Aunque si lo que pretende es vengarse de Montoro lo tenía mucho mas fácil: le bastaba con decir que sí habló con el ministro de Hacienda sobre su declaración fiscal, lo que estaría mal por su parte pero lo que podría costarle caro al ministro de Hacienda y eso sería lo que le falta a Rajoy.

Ahora, y a partir de este momento y antes incluso del inicio oficial de la campaña electoral, vamos a ver qué nuevas decisiones tajantes toma el PP contra otros dirigentes encartados, empezando por Rita Barberá. Y siguiendo por Ignacio González, expresidente madrileño, si después de declarar ante el juez de Estepona es llevado a juicio, por causa del ático marbellí del que ha vuelto a decir que todo lo que hizo fue legal.

Está pues el patio político-judicial que echa humo y don Mariano con cara de pocos amigos y dispuesto a cargarse al más pintado en esto de la corrupción del PP que no cesa. Donde ahora apareció Rato -él dice que ese es un asunto del pasado- en los ‘papeles de Panamá’ como era de esperar porque lo raro hubiera sido que Rato no apareciera por ese país.

La verdad es que todo esto que empieza a ser bastante repugnante y nos conduce, en medio del vigente bloqueo político, a una campaña electoral donde la corrupción será un asunto estelar. Y puede que incluso por encima de la situación económica y social del país.

La que, dicho sea de paso, se va deteriorando poco a poco ante la ausencia de un Gobierno y de estabilidad política, por causa de la paralización de la gestión pública. Lo que se puede prorrogar incluso hasta finales de año lo que sería el colmo de la irresponsabilidad por parte de los actuales dirigentes políticos de la escena nacional.