El último cartucho de Sánchez con Iglesias

Sánchez e Iglesias

Ni los intereses generales de España ni la coherencia ideológica entre las familias de la izquierda y la derecha han marcado los intentos, hasta ahora fallidos, de las negociaciones para lograr un pacto de Gobierno estable. Al contrario han sido las luchas de poder y de supervivencia -en los casos de Rajoy y Sánchez- de líderes políticos lo que ha primado en estos tres meses que ahora se cumplen tras los comicios generales del 20-D, que tendrán que repetirse si en próximas semanas si no se produce un vuelco espectacular en las aún firmes posiciones de unos contra otros.

De ahí la importancia y expectación que despierta el encuentro entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias que se celebrará en la Semana Santa, quizás el miércoles, en la que puede ser la última entrevista para la formación de Gobierno si el líder de Podemos no se aviene a apoyar el pacto del PSOE con Ciudadanos, o si al contrario Sánchez no acepta las exigencias de Iglesias en favor de un Gobierno de la izquierda.

Dos opciones en principio descartadas por ambos dirigentes políticos cuyas relaciones personales son muy tensas y están marcadas por las intrigas y presiones que el entorno del PSOE lanzó contra Podemos con ayuda del diario El País. Un periódico que desde que fracasó el 4-M la investidura de Sánchez no ha cesado de atacar a Iglesias y a Podemos para desestabilizar este partido anunciándole un fracaso electoral.

Que es lo que El País ha hecho este pasado domingo con una extraña y manipulada (en las cinco provincias con más habitantes) encuesta pre electoral en cuyos titulares le anuncian a Podemos un mal resultado. Aunque el análisis del sondeo dice todo lo contrario: que Sánchez volvería a perder las elecciones frente al PP; que Podemos puede ser segunda fuerza política por delante del PSOE si acude a los comicios en coalición con IU; y que el PP volvería a ganar las elecciones e incluso podría formar un gobierno con Ciudadanos, si se confirma una mejora del partido de Albert Rivera.

Y no deja de tener gracia que El País quiera meterle miedo a Podemos para que se humille ante Sánchez, cuando por lo general el que mete miedo -al menos a todos los sectores conservadores- es precisamente Podemos. A esto hay que añadir otras maniobras del entorno socialista contra Podemos, hasta el punto que algunos observadores ven en la reciente crisis de Podemos y sus dirigentes Iñigo Errejón (que sigue desaparecido) y Sergio Pascual (sustituido por Pablo Echenique) la mano de Pedro Sánchez con la que habría pretendido la abstención de Podemos en su fallida votación de investidura del pasado día 4.

Que fracasó porque Iglesias se mantuvo firme en su oposición al pacto de PSOE-C’s una vez que descubrió en su entorno extrañas maniobras a las que se refirió el pasado viernes cuando habló de ‘deslealtades’ en Podemos. Lo dio pie a la destitución de Pascual y al largo tiempo de reflexión -ya desde el pasado martes- que se ha tomado Errejón antes de reaparecer en público.

Lo que se espera ocurra esta semana ahora que los líderes regionales y nacionales de Podemos han dado su apoyo a Iglesias para mantenerse firme contra el pacto de PSOE y C’s. Una cuestión esencial de la que al parecer discrepaba Errejón como apuntó días atrás Carolina Bescansa reconociendo ‘discrepancias tácticas’ entre Iglesias y Errejón.

Vamos a ver cómo se presenta pues esta semana de pasión política, en la que Rajoy se va a tomar unas vacaciones porque no quiere ver a Sánchez y a Rivera juntos, y en la que Ciudadanos vivirá momentos de inquietud a la espera del resultado de la conversación de Sánchez e Iglesias. Sobre todo una vez que el PSOE ya ha roto sus acuerdos de ‘acción conjunta’ con Ciudadanos. Una semana decisiva en la que si no se vislumbra ningún acuerdo se dará paso a la pre campaña electoral.

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