Los Oscar del debate

Está claro que en el próximo debate de la investidura de Pedro Sánchez a Mariano Rajoy le gustaría ser el intérprete de ‘El Renacido’, confiando en sus habilidades parlamentarias pero con el lastre de la corrupción del PP a sus espaldas como probablemente se lo recordarán Sánchez e Iglesias. Rajoy aspira pues al Oscar a los efectos especiales y se lanzará contra Sánchez acusándole de temerario en una investidura que no va a conquistar.

Y vamos a ver que dice Sánchez como nominado al mejor guión porque sobre el papel es el candidato a la investidura pero no parece que vaya a lograr ese galardón, aunque pretenderá presentarse como el hombre del centro izquierda. Pero desde luego que olvide del premio al mejor actor porque el candidato a la mejor interpretación parlamentaria es Pablo Iglesias, que se estrena en esos lares y vicisitudes porque Albert Rivera actuó en el circo catalán aunque en esta ocasión le toca lucirse en el patio de los leones.

Visto que Rivera va de acompañante de Sánchez en la investidura lo suyo es aspirar al Oscar al mejor actor de reparto. Lo que el catalán va a intentar conseguir con su discurso buenista de político componedor y moderado que está intentando que se forme gobierno y se eviten unas nuevas elecciones a las que en principio les temen todos.

Otro que aspira a llevarse un premio, en su particular lucha por liderar la izquierda, es Alberto Garzón desde IU pero sus dos diputados no le van a permitir disfrutar del tiempo suficiente para su lucimiento. Y a partir de ahí actuarán el resto de minorías y los independentistas de ERC y DiL que ya sabemos lo que van a decir.

Sin embargo la incógnita del debate estará en la actuación de Sánchez porque si no controla su agresividad y además de liarse a palos con Rajoy la toma con Iglesias entonces el espectáculo estará servido. Y a partir de ese momento las relaciones entre el PSOE y Podemos se van a deteriorar mucho más de lo que ya lo están.

No en vano Sánchez no solo se juega la investidura sino también tiene en juego su liderazgo. Y aunque desde Podemos Errejón no para de decirle a Sánchez que cuando fracase la investidura debe abrir otras nuevas negociaciones con Podemos y sin Ciudadanos, lo cierto es que eso es al día de hoy muy difícil por dos motivos: porque la vieja guardia socialista no quieren el pacto con Podemos y porque los militantes del partido han votado a favor del pacto con Ciudadanos y ahora no están en condiciones de votar contra de lo que acaban de aprobar en el pacto con Ciudadanos, en esa consulta de la que tanto ha alardeado Luena por lo que difícilmente el PSOE se puede desdecir de su pacto con Rivera.

De ahí que el debate de investidura va a estar dedicado a dos cosas: por una parte a defender y atacar la investidura de Sánchez y su pacto con Rivera; y por otra parte a preparar el terreno el día después, lo que sin duda incluye contradicciones en los discursos porque algunos de los oradores deberán a la vez atacar y defender. Nadar y guardar la ropa.

Desde luego la estrella indiscutible del debate que concentrará todo el interés de los medios y los analistas será Pablo Iglesias y vamos a ver si no aparece Bescansa con el bebé. En realidad y aunque ya intervino en el Parlamento Europeo este será su estreno en el ruedo nacional.