La Reina Susana desafía a Sánchez

Hace pocos días y con el fracaso electoral del PSOE en caliente, dijo en rueda de prensa el secretario de Organización del Partido Socialista, Cesar Luena: ‘el secretario general y yo, hemos acordado aplazar el Congreso del partido hasta la próximo primavera’. O sea, igualito que lo de ‘la Reina y yo’ que decía Juan Carlos I y que ya empieza a decir Felipe VI.

Pues bien todo apunta a que la verdadera Reina madre del PSOE que es Susana Díaz ha dicho en el Comité Federal del partido: ‘Nos ya hemos decidido que el próximo Congreso del PSOE se celebrará cuando toque y cuando lo indican los estatutos del partido’, o sea en febrero. Y para que no le quede a nadie equívoco alguno, Su Majestad la Reina Susana le ha dicho a Pedro Sánchez que no puede hablar con Pablo Iglesias de un posible pacto de Gobierno hasta que Podemos no renuncie a hacer un referéndum de autodeterminación en Cataluña. Es decir nunca mas.

Eso sí ella si negoció con Podemos su investidura, pero no le salió y ella se tragó -hasta hace poco- la posición del PSC a favor del referéndum de autodeterminación. Pero ella cree que manda y tiene la sartén por el mango y el mango también. Y menuda carita se les quedó a Luena y a Sánchez tras el paso de la Reina del Sur por la calle Ferraz de Madrid.

Y ¿qué ha quedado de aquello que decía Sánchez sobre ‘la cultura del partido’ y lo que dijo González de ‘la piña’ o ‘la militancia pura y dura’? Pues nada, y en consecuencia que nadie da un euro por la cabeza de Pedro Sánchez, ni un penique por la de Luena.

Y todo apunta a que en febrero se celebrará el Congreso del PSOE y que Susana se va a instalar en Madrid, engañando a los andaluces a los que prometió que agotaría la legislatura. Y una vez en la capital del Reino Susana puede hacer dos cosas: o pactar la gran coalición con el PP -lo que ella le ha prohibido a Sánchez-; o presentarse de candidata a unas nuevas elecciones.

En realidad todo esto estaba previsto desde hace varios meses, como estaba prevista la derrota del PSOE en el 20-D. Pero nadie imaginó que Sánchez se agarrara al cargo con tanta ansiedad para decir, como dijo ayer, que él asume la responsabilidad de la derrota. Pero ¿cómo la asume?, ¿acaso se va? Pues no, la asume, dice, ‘en primera persona’.

Y ¿eso que es, si no presenta la dimisión? Pues nada, que Sánchez se quiere quedar donde está y todo apunta a que decidido a enfrentarse a la Reina Susana. Con lo que ya tenemos sobre la mesa y en todas las portadas de los medios de comunicación una crisis en el interior del PSOE. La que se suma a la crisis de la inestabilidad política general y a la incertidumbre que se proyectó por toda España tras los diabólicos resultados electorales del 20-D.

Los que nos han regalado una crisis política ‘a la italiana’, es decir en el caos, aunque sabido es que cuando Italia fue mejor fue cuando no tenía gobierno y vivía en el limbo institucional. Algo que ocurre en Cataluña y que se puede extender durante unos meses al conjunto del territorio nacional.