Pedro y Susana

Mientras Iglesias con zambomba, Errejón con pandereta y Monedero con la carraca cantan villancicos en casa de Bescansa -‘hacia Belén va una burra, ring, ring…- en el Portal del PSOE Pedro y Susana andan a la gresca ante las miradas atónitas de los primeros dirigentes del partido que esperan el Comité Federal del lunes con preocupación, por causa del público enfrentamiento entre el Secretario General y la lideresa andaluza.

La que está empeñada en el adelanto electoral para presentarse ella a unas ‘primarias’ del partido que ella está convencida que ganará, para luego concurrir a unos segundos comicios generales en la cabecera del cartel socialista. Comicios donde Podemos tendrá todas las de ganar en la izquierda si previamente ha conseguido asimilar a Garzón y todo lo que va quedando de IU.

Bonito espectáculo el que está ofreciendo el PSOE ante el monumental enfado de Felipe González y de la vieja guardia socialista que se teme la autodestrucción del partido que fundó Pablo Iglesias, precisamente a manos -ironía del destino- de otro Pablo Iglesias de Podemos. Al que en estos confusos momentos solo le falta dar un triple salto mortal en pos de una abstención que permita ¡gobernar al PP!

Sería asombroso pero no imposible con el objetivo de crear el mayor de los desconciertos, a propios y extraños de Podemos, y presentarse Iglesias ante el conjunto de los españoles como político ‘responsable’ que ofrece la gobernabilidad del país, a cambio de la promesa escrita de Mariano Rajoy de una reforma pactada de la ley electoral. La que se ha convertido en las últimas horas en la moneda de cambio para todos los posibles pactos con los emergentes de Podemos y Ciudadanos.

El propio Pedro Sánchez también está en ello para darle con la puerta en las narices a Susana, cerrando la vía del adelanto electoral y siempre que Rivera acepte sumar sus 40 escaños a los 90 del PSOE con lo que ambos llegarían 130 escaños (7 más que el PP), que además podrían contar con el apoyo de Podemos en la investidura con el compromiso de mejoras sociales y reforma de la ley electoral, dejando las cosas del referéndum catalán para mejor ocasión.

Las negociaciones de los pactos, que ha pedido el Rey, no están ni mucho menos acabadas. Ahora hemos entrado en una segunda fase en la que nada se debe descartar, y ahí incluido el pacto PP-PSOE por el que no deja de abogar Felipe González ante Sánchez y los barones de su partido con el objetivo de evitar elecciones anticipadas que todos ellos saben que serían malas para el PSOE y buenas para Podemos.

El argumento pro PP que manejan algunos barones socialistas es el de ‘más valen cuatro años con riesgo’, que pasar a ser el tercer partido de España en tan solo cuatro o cinco meses, si hay elecciones anticipadas. Y ello con o sin Susana Díaz porque la andaluza -que vive en el Sur del clientelismo regional de su partido- no tiene esa misma ventaja en el resto del territorio nacional.

Las espadas, pues, siguen en alto y nada está escrito para nadie ni para el propio Rajoy. Porque si el PSOE le pide al PP la cabeza de Mariano para poder pactar una gran coalición el PP se la tendrá que cortar y ofrecer en bandeja a los socialistas porque, ante semejante oferta, no podrá esgrimir los argumentos del interés general de los españoles y de la estabilidad nacional y el PP aparecería como culpable del fracaso de la gran coalición.

De manera que mucha atención a las negociaciones de esta Navidad porque la pelota está en el alero. Y porque PSOE y Ciudadanos son los únicos a los que no convienen las elecciones anticipadas y por ello las querrán evitar. ¿A qué precio? No se sabe. Lo que sí sabemos es que los que más tranquilos están son los pastorcillos de Podemos cantando villancicos sin parar: ‘Hacia Belén va una burra, ring, ring…’ Por cierto Errejón con la pandereta es un as.