Josep Borrell puede ser el Mario Monti español

Escribió hace ya tiempo Antonio Gala: ‘Borrell, cuidado con él’. Fue cuando Josep Borrell se presentó de candidato a la secretaría general del PSOE en unas primarias que ganó frente a Joaquín Almunia, y que el felipismo embarró por miedo a que entrara a saco en el GAL y en la corrupción de este partido. Mucho ha llovido desde entonces, pero el político catalán sigue ahí, activo, dando la batalla por la unidad de España y sin duda formando parte del buen haber político español.

En este tiempo de zozobra española y grandes mudanzas políticas hace falta encontrar un ‘estadista’, un caballero blanco que con serenidad y buen tino consiga recomponer la vajilla rota en las elecciones del 20-D y ofrecer a los españoles, a Europa, los mercados y a todo el mundo, la imagen de un país unido y capaz de hacer frente a la crisis económica y social del país, al deterioro institucional y al desafío catalán. Y si en ese mismo e idílico envite, por difícil que parezca, se puede añadir el inicio de una nueva transición con la reforma del modelo electoral y también la separación de los poderes del estado pues mejor que mejor.

¿Dónde está ese mirlo blanco que podría unir a PP, PSOE y Ciudadanos, el llamado bloque constitucional, en pos de la estabilidad política del país y de la modernidad de España camino de una segunda transición? En Italia, no hace muchos años, encontraron a la persona adecuada en el excomisario europeo Mario Monti y el país recompuso la imagen y levantó el vuelo.

En España no es fácil encontrar al estadista conciliador porque este es un país cainita, fracturado y enconado, con un PP duro y autoritario que ha vuelto a ganar las elecciones pero de mala manera, y con un PSOE muy tocado que Podemos quiere convertir en el PASOK español. El PP además no tiene la posibilidad de encontrar un buen socio o aliado para formar gobierno porque Ciudadanos, a los que daban por hecho que serían sus aliados, no se fían de Rajoy -tocado como está por la corrupción y su autoritarismo-, y además sus 40 escaños son insuficientes para que un PP de 123 logre la mayoría absoluta que le permita gobernar.

Rajoy está claro es un problema y su pretendido ‘plan B’, Soraya es más de lo mismo en la legislatura anterior y España no necesita un simple gobierno minoritario e inestable sino la gran coalición PP-PSOE. Y para ello haría falta contar un político de prestigio, alguien del nivel de un Manuel Pizarro en el entorno del PP. Pero si el PSOE se decide a la gran coalición con el PP correrá un alto riesgo de romperse porque su base no lo aceptará y en todo caso pedirían más que una vicepresidencia.

Quizás la presidencia. Pero Pedro Sánchez también es un obstáculo porque ha tenido un mal resultado, el peor de la historia reciente del PSOE, y porque al insultar a Rajoy en el último debate electoral se ha convertido en un adversario inaceptable por el PP. De ahí que el PP para lograr la gran coalición -y mayoría de ministros en el gobierno- podría aceptar un presidente cercano al PSOE para que este partido no se rompa, pero ¿quién?

El perfil del ‘caballero blanco’ debe responder a una persona con gran experiencia política de Gobierno en España y en las instituciones de la UE. De probada moderación y gran conocimiento de los problemas de la economía y el paro, del euro, de las relaciones internacionales y un claro defensor de la unidad de España. Y a buen seguro que no existen en España muchas personas que respondan a ese perfil pero hay una que sí creemos que reúne las condiciones suficientes para que pueda ser aceptado por el PSOE y el PP.

Estamos hablando de Josep Borrell, la persona que recientemente dio la batalla por la unidad de España en Cataluña con el libro con el que desmontó todas las falsedades del independentismo. El que hasta hace poco fue rector del Instituto Europeo de Florencia, el que ha sido no hace mucho Presidente del Parlamento Europeo, el que fue ministro de Hacienda y de Fomento de España. Un político e intelectual de altura.

Una persona muy a tener en cuenta en la tesitura actual de este país y cuyo nombre ponemos encima de la mesa del diálogo que sin duda se va a abrir en busca de un acuerdo entre PP, PSOE y Ciudadanos. Ya se sabe que habrá otras opciones legítimas y sin duda partidarias. Pero es el PSOE el que debe ceder con alto riesgo y el PP el que debe de ofrecer una compensación en pos de la estabilidad. Y ese es el camino y no otro al margen de la persona que se decida poner al frente del gobierno de España. Nosotros creemos que esa persona podría serlo Josep Borrell, un presidente catalán para un tiempo de gran coalición.