La remontada de Iglesias

El rumor que inunda Madrid en el cierre de la campaña electoral habla de una exitosa galopada de Podemos que podría llevarlos al segundo lugar del ranking político detrás del PP y por delante del PSOE y C’S. La causa de esa remontada, que anunció Pablo Iglesias, se debe a un parón de todos sus adversarios convertidos en estatuas de sal por causa de los malos resultados de todos ellos en los debates televisados a dos, tres y cuatro que se han celebrado en los últimos días.

Iglesias se mueve en la televisión como un pez en el agua y tiene muy a su favor los canales de Cuatro (por la mañana) y La Sexta (a todas horas), mientras que el PP disfruta de RTVE al completo mas Antena 3 TV y Telecinco. Siendo el PSOE y Ciudadanos los menos favorecidos en el campo audiovisual que es el terreno donde se ha jugado la partida.

En el PSOE están que no les llega la camisa al cuello con la idea de que Podemos los puede desbordar (‘sería la remonta mas que remontada’, dicen con sorna los seguidores de Coleta Morada). Mientras que en el PP se viven momentos de gran inquietud ante el desfallecimiento de su líder Rajoy, que ha sufrido los duros ataques del debate con Sánchez y el puñetazo del fascista de Pontevedra, sin que los dirigentes históricos del Partido Popular hayan acudido en su socorro.

Por su parte en Ciudadanos se reconoce cierto estancamiento de sus posiciones pero están contentos porque su partido, que parte de cero, será decisivo en los pactos de Gobierno a izquierda y derecha y por ello tanto el PP como el PSOE los querrán cortejar.

Ahora bien, lo de la remontada de Iglesias permitiría estrechar mucho los márgenes entre Podemos, PSOE y Ciudadanos y ofrecer, al término de las elecciones, un diabólico juego a cuatro en el que la suma del PP y de Ciudadanos podría acercarse a los 160 escaños. La misma cifra que los del PSOE y Podemos podrían alcanzar juntos. Un extraño empate entre centro derecha y la izquierda, y en ese caso podrían ser decisivas para la formación del gobierno las minorías nacionalistas de CDC, PNV, ERC, CC y BNG.

La expectación no puede ser mayor y hay mucho en juego. Y ya se verá lo que sale de las urnas del domingo 20-D que con toda seguridad van a provocar un vuelco en la política nacional. Se dice que aún hay mucha indecisión y que muchos electores tomarán la decisión minutos antes de votar, lo que de ser cierto dejaría a las encuestas electorales en un mal lugar.

Sin embargo, las tendencias parecen claras y ello permite anunciar que en la nueva legislatura habrá cuatro partidos decisivos, PP, PSOE, C’S y Podemos y que de los posibles acuerdos entre ellos dependerá que se pueda formar un gobierno en pos de la estabilidad. El cambio, pues, ya está servido y el final del bipartidismo a punto de llegar.