Ataque frontal del diario 'El País' al PP

Ya puede Juan Luis Cebrián dedicarle una novena a Fray Leopoldo de Alpandeire para que Rajoy y el PP no sigan en el Gobierno después del 20 de diciembre porque de lo contrario el Grupo Prisa -que debe hasta de callarse- lo va a pasar muy mal.

Porque la avalancha de palos y los ataques al PP que El País y la SER le están lanzando durante la campaña electoral es algo llamativo que rompe cualquier apariencia de neutralidad informativa -la editorial o de la opinión es lógica- ha sobrepasado limites insospechados.

Los que rompen la que fue una sospechosa ‘luna de miel’ entre Cebrián y la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría que ayudó a Prisa en sus graves problemas económicos con claros mensajes de socorro a la cúpula del poder económico y financiero, mientras desde la Moncloa se les hacía luz de gas a otros grupos de comunicación.

¿Qué ha pasado entre Moncloa y Prisa? Pues tres cosas. Por un lado que el Gobierno no les ha concedido un nuevo canal de televisión, y con razón, porque los de Prisa y probado está lo quieren para venderlo al mejor postor como ocurrió con Canal Plus.

En segundo lugar, porque Mariano Rajoy se negó a participar en el debate electoral organizado por El País y en el que sí entraron Rivera, Sánchez e Iglesias, poniéndole Cebrián el veto a la presencia de Soraya (claro error) que luego sí participó en el debate a cuatro de Antena 3.

El tercer motivo de la ruptura está en la convicción que tiene Cebrián de que Rajoy y el PP no seguirán en el gobierno de España a partir del próximo 20 de diciembre, lo que está por ver.

Ahora bien, que se preparen Prisa y Cebrián si el PP vuelve a ganar y consigue permanecer en el Gobierno porque el puente de plata que le tendió Soraya desde el Gobierno hasta el poder económico del país no se volverá a desplegar.

Es verdad que estamos en aguas revueltas electorales y que en estas fechas cada mochuelo mediático se suele subir a su olivo ideológico. Pero El País se ha pasado de frenada en su ataque al PP y defensa del soldado Sánchez, hasta el punto de no criticar como bien merecía los insultos de Pedro Sánchez a Mariano Rajoy en el debate cara a cara del pasado lunes que estaban fuera de la cortesía política y democrática.

¿Qué está pasando en El País? Pues que no es ni sombra de lo que fue en los primeros años de la transición cuando precisamente lo dirigió Cebrián (ironía del destino). Pero cuando el periodista se convirtió en empresario y cometió el gran error de la OPA de Sogecable que luego los llevó a la gran deuda, Cebrián se llevó con él a la planta noble del Grupo la dirección del diario y con ello liquidó la independencia y en consecuencia bajo la calidad de la información.

Y ahora en los estertores del fin del bipartidismo -del que PRISA sacó buenas tajadas, sobre todo en los gobiernos de Felipe González- desde El País Cebrián vuelve a las andadas e intenta a la desesperada una victoria del PSOE y Pedro Sánchez, lo que no es fácil de conseguir.

Y lo que está dejando a este periódico en evidencia y con problemas en su Redacción, de donde han salido muchos buenos profesionales e incluso acusaciones de censura, como la de Miguel Ángel Aguilar en el New York Times que tan cara le costó al periodista. Y que provocó la furia de Cebrián contra el diario neoyorquino y su principal accionista (Slim), algo de lo que pronto se tendrán que arrepentir si no rectifican como debieran. Porque el NYT es mucho periódico y además global y sus problemas económicos -de los que habló El País- son una broma si se los compara con los de Prisa como el tiempo lo dirá.